4:52 pm | 08 | |
El pasado miercoles 4 de agosto se dio inicio a Tipos latinos 2010 en Bogotá con la inauguración de una muestra selecta de cerca de 80 tipografías que se exhibirán hasta el 14 de agosto en el claustro de San Agustín. En el lanzamiento de TL 2010 se hicieron presentes mas de 200 personas entre diseñadores, artistas y diseñadores tipográficos que pudieron deleitarse con esta muestra que será el eje central del evento que para esta ocasión dará 4 conferencias, 6 talleres y varias visitas guiadas tanto a la muestra como al Museo de la Imprenta Nacional.
Vea la programación completa aquí
12:30 am | 27 | |
Entre los días 4 y 13 de agosto de 2010 se realizará la exposición de la Cuarta Bienal de Tipografía Latinoamericana Tipos Latinos en Bogotá, en el Claustro de San Agustín, ubicado en la Cra. 8 No. 7-21.
La inauguración se llevará a cabo el miércoles 4 de agosto a las 6 pm en el Claustro. Confirmar asistencia al correo boletin@adgcolombia.org
Consulte la programación en: http://www.tiposlatinos.com/2010/sede.php?id=31
5:32 pm | 18 | |
Autor: Fabio Ernesto Mojica | Dentro del marco de Tipos latinos | invitado internacional
-José Scaglione, diseñador gráfico argentino. Se graduó de la Escuela Superior de Diseño Gráfico de Rosario (Argentina) en 1995. Obtuvo su grado de maestría en diseño de tipografias en la Universidad de Reading (inglaterra) en 2005. Ha sido profesor e instructor en diversos cursos de tipografía en Argentina e Inglaterra. Es miembro de ATypl y coordinador del proyecto de colección para el archivo de todas las publicaciones desde 1957. Autor de las familias tipográficas Bree, Karmina y Ronnia, de venta en su fundación Type Together -
Mi acercamiento al diseño de tipografías es en realidad una reacción, llega como la forma de alejarme de el diseño multimedial. Durante muchos años estudié y luego enseñé diseño para medios digitales, desde páginas web hasta aplicaciones para PDA y CD-Roms. En determinado punto el diseño para monitores me resultó completamente aburrido y predecible. Y en cierto punto me encontré recurriendo a las mismas soluciones de forma frecuente, lo cual es muy peligroso para un diseñador. El aprendizaje de diseño de tipografías me sirvió de herramienta para regresar al mundo del papel impreso, que cada vez me resulta mas atractivo y desafiante.
Al comienzo hay una idea… pero mas que eso hay un motivo, un espacio que llenar y una función que cumplir. Me interesa vincular las fuentes con su propósito porque creo que esto conduce a una coherencia general del proyecto. En cuanto a procedimientos, normalmente empiezo con unos diez o doce caracteres, todos minúsculas, y el espacio en blanco como carácter adicional. Evaluó primero proporciones básicas, color, rendimiento y modulación, y recién cuando estoy contento con esos parámetros paso a trabajar en las terminales y serifas. Cuando el ductus está completamente definido avanzo con el resto de los caracteres al mismo tiempo. En general no trato al diseño de una fuente como la suma de los diseños de diferentes glifos, para mi es una sola cosa.
Evidentemente existen muchos casos de ortografías que aun se están desarrollando y que requerirán de soluciones a problemas particulares. Esto puede o no significar nuevos caracteres. En muchos casos se recurre a la importación de caracteres de otros alfabetos como mecánica de ampliación
La comercialización de fuentes se hace en su mayor parte mediante Internet y mediante grandes distribuidores. Desde este punto de vista, el origen o locación del diseñador no me parece relevante.
Coincido con Andreu (remitirse a la entrevista de Andreu Balius), existen al menos tantos métodos como diseñadores. La forma de encarar nuevos proyectos no sólo depende del gusto particular de cada profesional, sino también de cada uno de esos proyectos. Lo que quiero decir es que cada diseñador utiliza normalmente las herramientas o procesos que ha probado con éxito o que le resultan mas cómodas. Algunos prefieren la caligrafía, otros los lápices y otros directamente el ordenador.
En mi caso en particular, al trabajar específicamente con tipografías para el medio editorial, prefiero planear la parte mas técnica del desarrollo de acuerdo a las particularidades del proyecto. Por ejemplo si se utilizará multiple master o no, o que tan grande es el set de caracteres.
Si, como mencionaba al principio, me gusta mas trabajar para tipografía para papel simplemente porque me gusta el medio impreso, pero no tengo problemas en trabajar para pantalla. De hecho todas las fuentes que publicamos en TypeTogether tienen un grado de Hinting manual bastante preciso, Es parte de nuestros estandartes de calidad.
Me parece que Andreu respondió por los dos a lo anterior! (remitirse a la entrevista de Andreu Balius)
De las tipografías publicadas, se podría decir que Karmina representa bastante el emprendimiento de TypeTogether. Pero debo aclarar que esto nada tiene que ver con estilo del diseño, está relacionado con la forma en que el proyecto fue abordado, desde un brief desarrollado con un objetivo claro: una tipografía para malas condiciones de impresión. Desde este punto de vista, Karmina cumplió sus objetivos perfectamente bien y fue utilizada exitosamente bajo las condiciones que mencioné en muchos periódicos y libros.
En estos momentos estamos trabajando en Karmina Sans, en una nueva fuente de títulos para revistas, diarios y portadas de libro que se llama Odette, en una familia grande de tipo mecana pensada para periódicos, y en una sans serif nueva que luce muy prometedora. Esperamos estar lanzando gran parte de estos proyectos hacia fines de 2008 o comienzos de 2009. Luego ya se está planificando la expansión de Ronnia y Karmina al alfabeto cirílico.
Considero que va a existir una brecha cada vez mas grande entre la tipografía para textos y la tipografía decorativa. Y va a pasar lo mismo en cuanto a la profesionalización del oficio de hacer fuentes. Estamos llegando al punto, mediante las tecnologías tipográficas emergentes, en el que la democratización de las herramientas de desarrollo no va a ser suficiente para nivelar el trabajo mas profesional con el mas amateur, principalmente porque los mapas de caracteres están creciendo mucho y son necesarios mas alfabetos, y porque la parte de post-producción técnica se ha vuelto muy compleja y exhaustiva.
5:12 pm | | |
Autor: Fabio Ernesto Mojica | Dentro del marco de Tipos latinos | invitado internacional
- Andreu Balius (España). Diseñador gráfico catalán radicado en Barcelona, creador del proyecto tipográfico Garcia font & co (1993) y fundador del estudio Typerware (1996-2001) en Barcelona. En 2003 creó Type-Republic, como espacio de diseño tipográfico. Realizó estudios de Sociología en la Universidad Autónoma de Barcelona y Diseño Gráfico en el Institut d’Estudis Politècnis de Barcelona (IDEP), en Barcelona. Compagina su trabajo en su estudio con el desarrollo de proyectos tipográficos y la docencia, impartiendo clases y seminarios en distintas escuelas de diseño. Es autor de las familias Pradell, Belter y Elizabeth.-
Me interesa el diseño gráfico como fenómeno cultural. Me interesa en la medida que su foco de atención es la comunicación visual y contribuye a la relación entre las personas. Antes de iniciar mis estudios en diseño, estudié Sociología en la Universidad Autónoma de Barcelona. No llegue a terminar mis estudios, aunque lo que entonces aprendí me ha servido en mi carrera profesional como diseñador (tipo)gráfico.
Me interesa la tipografía como vehículo para la transmisión de los mensajes. Como voz sutil que modela la comunicación escrita.
Decidí iniciar mis pasos hacia esta especialidad —el diseño de fuentes tipográficas— durante mis últimos años como estudiante de diseño gráfico.
Cada proyecto conlleva una aproximación diferente. No existe un único método. Cada proyecto requiere de aportes distintos.
Una tipografía para texto requiere de unos conocimientos técnicos y de parámetros específicos. Diseñar una tipografía corporativa requiere poner en consonancia cuestiones funcionales con cuestiones formales, que contribuyan a aportar aquellos valores que se quieran vehicular a través de la forma de una letra.
No hay, por tanto, un único método en el diseño de tipografía, sea este proveniente de un encargo o bien se trate de una iniciativa personal del propio diseñador. En mi caso, debo decir que, cuando decido diseñar un nuevo tipo de letra, necesito que ello tenga cierto sentido. Me gusta que tras el diseño de una tipografía exista una “buena historia”. Las tipografías no solamente nos sirven para vehicular contenidos. Las tipografías son contenidos en sí mismas.
El signo de “arroba” ya existía mucho antes de que existiera Internet. De hecho, la “arroba” es una unidad de medida. Se utilizaba en España hace mucho tiempo. Podemos encontrar este signo en libros impresos durante el siglo XVIII.
Internet le ha dado un nuevo valor como significante.
Y en la medida que las necesidades comunicativas requieran de nuevos signos, habrá que crearlos. El alfabeto (y todos los demás signos que lo acompañan) no deja de ser una herramienta para la comunicación.
Se ha utilizado el alfabeto latino para representar lenguas que no son propiamente latinas. En algunos casos quizás hubiera sido más apropiado crear nuevos caracteres para representar aquellos fonemas que resultan tan distintos a los del alfabeto latino clásico.
Desconozco la realidad latinoamericana en lo que respecta al mercado de la edición. De todas maneras, creo que el diseño tipográfico encuentra su razón de ser en el ámbito del diseño gráfico, en general. No creo que en mercados en los que la edición de libros sea menos importante, el diseño de tipos se vea muy afectado.
Esto sí podía ocurrir en el pasado. Y de hecho ocurrió en la península ibérica desde finales del XVI hasta mediados del XVIII. En un momento en que la edición estaba controlada por el Estado.
Actualmente, la libertad de edición permite poder gestionar iniciativas editoriales al margen del mercado, desde productos independientes en formato papel al desarrollo de proyectos cuyos contenidos se publican digitalmente gracias a Internet.
En cualquier caso, pienso que el entusiasmo que se vive en las pequeñas comunidades de tipógrafos en latinoamérica puede superar cualquier inconveniente. Y la prueba de ello es lo que se puede constatar hoy día en muestras como Tipos Latinos.
Como apuntaba antes, no creo que exista un único método en el diseño y la producción de caracteres. Aunque en cuanto a las cuestiones técnicas, es cierto que el hecho de que estemos todos utilizando una misma tecnología (llámese fontlab o fontographer) para la producción de fuentes, ello pueda derivar en una estandarización con respecto a los formatos o incluso en parte del proceso de creación. Pero no me parece mal. No es muy diferente a los procesos analógicos anteriores.
Pienso que cada cual acaba encontrando su manera de trabajar, aunque deba acomodarla a las necesidades del encargo en cada caso.
Me siento más cómodo pensar para soporte papel. Hace tiempo adapté unas fuentes para pantalla. Producir varias fuentes a un determinado tamaño y grosor para visualizarse correctamente en pantalla. Me pareció una tarea ardua y sin demasiado sentido, pues se trataba de resolver las limitaciones propias de la tecnología en aquel momento. Ahora, con el “hinting” todo aquel trabajo ya no hubiera sido necesario.
Por tanto, creo que las limitaciones de hoy son los retos para el mañana. Las limitaciones de los actuales dispositivos de salida (impresoras y monitores, principalmente) son provisionales. Las pantallas mejorarán con el tiempo. Lo que ahora puede ser una limitación, mañana no será un problema.
En la medida que la figura del diseñador se ve como normal… es decir, en la medida que la disciplina del diseño va encontrando su lugar en el mercado (y en la sociedad), también lo va encontrando nuestra especialidad (el diseño de tipografía). Normalmente son los diseñadores y los directores de arte quienes encargan tipografía, o solicitan nuestros servicios (como asesores, consultores…).
La verdad es que cuando empecé, el diseño de tipos era algo desconocido o, por lo menos, no era visto como una posible salida profesional. Era impensable, entonces, imaginar que alguien podría llegar a encargar una tipografía.
Pero, poco a poco, en la medida que las escuelas han ido formando profesionales y, en la medida, que algunos hemos ido apuntando hacía esta dirección, son más los que valoran nuestro trabajo y son más los que tienen una sensibilidad hacia la tipografía.
La gente de la calle no es consciente, todavía, de nuestro trabajo. Incluso pueden llegar a pensar que un diseñador de tipografía o un tipógrafo es alguien dedicado a la prospección de terrenos o una persona de mal vivir…
Incluso, dentro de la profesión, todavía hay muchos profesionales que no valoran el trabajo del diseñador de tipos y, por tanto, no son conscientes de la enorme cantidad de horas que se necesita invertir para conseguir unos buenos resultados. Es más fácil pensar que las fuentes te llegan con el “windows”. Y que no es necesario pagar por ellas.
Hay que hacer un buen trabajo en las escuelas. Buena parte del futuro de nuestra profesión está en manos de los docentes.
Soy optimista. Quizás no seamos nosotros quienes recojamos los frutos, pero espero que las nuevas generaciones lo tendrán más fácil.
Espero que ese “hito” en mi carrera esté aún por llegar. me queda mucho por aprender todavía.
Me siento, en verdad, bastante satisfecho con alguno de mis trabajos, aunque nunca los puedo dar totalmente por finalizados.
En mi última versión de Pradell (formato OpenType), por ejemplo, he realizado algunos ajustes en el espaciado y en algunos detalles. Como ves, todo es mejorable. Aunque se trate de un verdadero “hito”.
Estoy terminando la familia CARMEN. Realicé esta tipografía para la impresión del libro “Carmen” de Prosper Merimé. Ahora sigo completando la fuente e incorporando nuevas variantes a la familia básica.
Tengo en marcha también un tipo de palo seco, aunque ya voy un poco retrasado con la entrega… A parte de ello, tengo algunos textos por concluir. Y muchos proyectos pendientes
La tipografía es una necesidad. Necesitamos de ella para comunicarnos. Es la mayor invención para vehicular contenidos. Así como la rueda lo fue para el transporte y supuso toda una revolución.
La tipografía —o debiera decir: la escritura— supuso también toda una revolución. En este caso cultural. Básica en la democratización del conocimiento.
La necesidad del texto para la transmisión de los mensajes escritos continuará siendo básica para el buen funcionamiento de las relaciones sociales. La tipografía —y el diseño de tipos— deberá estar al servicio de esta necesidad. Las tendencias, las modas, los caprichos estéticos… podrán esconder el último sentido de la tipografía pero no podrán eliminarlo.