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Autor: Luis Fernando Garzón para la ADG
Adjetivos como “bonito” o “lindo”, son tan subjetivos como imprecisos para evaluar una propuesta de diseño. Aunque desde sus inicios se discute sobre temas como los límites en el diseño o hasta dónde llega la belleza y empieza lo funcional, el trabajo de diseño se vuelve más complejo de lo que debería ser cuando se relativiza, cuando se involucra el gusto como factor determinante y pareciera que todos los procesos internos involucrados desde la misma concepción hasta la formalización de una propuesta no tienen cabida si el tema se reduce a un “no me gusta”. Los no vinculados al medio cuando se encuentran de frente con un proyecto, suelen especular y divagar en un mundo que parece etéreo, difuso, vago y muy distante, como una nebulosa donde parece que vive el diseño gráfico. Al margen de todo lo anterior quien mejor debe saber en qué consiste el trabajo de un diseñador es un diseñador. Está claro que ni hace cosas bonitas ni cosas que simplemente le gustan a la gente, pero y entonces ¿qué es lo que hace un diseñador gráfico?
¿Quién es un diseñador gráfico?
Helen Armstong, investigadora estadounidense,hace un repaso en su publicación Graphic Design Theory –Teoría del Diseño Gráfico– sobre las etapas que ha sufrido el diseño en su labor diaria, no sobre los diseñadores que hicieron historia sino la historia que se escribió con su trabajo cotidiano. Cuántos de nosotros no crecimos académicamente con figuras en la cabeza como Aicher, Zapf, Brody, o ya pasando al plano local con un Consuegra (q.e.p.d.) o un Castro. Esos referentes no son el pan de cada día en el diseño: para bien o para mal, el diseño es una labor que para ser marcada por un nombre necesita ciertas condiciones excepcionales y con el mercado en crecimiento es muy poco probable que un nombre como los anteriores vuelva a emerger como figura. Las asociaciones de nombres en diseño se hacen a trabajos, proyectos individuales, de hecho la misma frase “hacerse a un nombre”, es uno de los asuntos más exigentes en la profesión.
En un principio Armstrong reconoce las características de un diseñador previo a la era actual expresadas en términos de etapas. Un diseñador pasa por varias épocas de trabajo descritas de la siguiente manera:
· Proveedor de servicios: el diseñador se limita a hacer, producir un objeto. Esta es la tarea prioritaria en la que se ha enfocado el manufacturar, así sea frente a un computador, del diseño en el último minuto. Hacer “cositas” puede sonar peyorativo y lo es porque para hacer cosas que sean bonitas no se necesita un diseñador gráfico en especial. Si su futuro laboral radica en éste ítem lo más seguro es que igual que en el caso de un deportista la jubilación llegue a las puertas de su casa más pronto de lo que se imagina. La duración de manufacturas estéticamente agradables sin un concepto o sin un proceso diligente que las respalden es inversamente proporcional a la cantidad de diseñadores graduados en un año.
· Intérprete: Esta es quizás la labor más perdurable y destacada de un diseñador. Un diseñador raras veces trabaja por iniciativa propia de negocio, no es un gestor de objetos sinomás bien un facilitador de dos mundos: el cliente y su destinatario. Es el puente que recoge un conocimiento y lo transforma para que un tercero lo aproveche de la mejor manera posible. En teoría este es el principio del diseño.
· Autor: yo soy creativo. Grave error es suponer que el diseño es la única habitación donde la musa inspiradora no paga arriendo. Todas las profesiones requieren de una dosis de creatividad y en el caso del diseño es importante destacar que el proyecto propio en el que sea reconocido un estilo de diseñador puede ser tan bueno como malo. Esto puede caer en estereotipos o encasillamientos y en términos prácticos un diseñador siempre debe estar abierto a soluciones variadas dependiendo del tipo de trabajo.
· Autoría colectiva: siendo coherentes con la mayoría de los cargos desempeñados en diseño hay un aporte substancial del trabajo colectivo. No sólo una cabeza es la responsable de armar una propuesta sin contar con nadie a su alrededor, cada pequeña pieza (como puede ser el uso del color de una fuente) es el punto de apoyo de un edificio construido por un grupo. De igual manera es difícil argumentar la relevancia del papel de un diseñador cuando éste ha trabajado haciendo pequeños o grandes aportes y se le puede minimizar cuando se le pregunta puntualmente por un objeto de diseño y éste responde: “acá escogí la fuente”.
· Consultor: esta parte del diseño es la más complicada. Pensar desde el diseño no es normal, al menos en el contexto del mercado local. Poder decir que se elabora un estudio de diseño de asesoría donde se determine un proceso, un tipo de resultado concreto es un marco en el que Colombia necesita aún aprender.
Si con lo anterior no se siente a gusto, no se preocupe, porque seguramente usted hace parte de una nueva e indefinida generación de diseñadores que está en pleno proceso de formación.
Definiendo al diseñador del 2015
El AIGA (American Institute of Graphic Arts) o su equivalente en castellano, Instituto Estadounidense de Artes Gráficas- y Adobe en una labor conjunta se hicieron a la tarea de buscar entre las circunstancias actuales lo que será el futuro del diseñador gráfico. Este proyecto surge como una necesidad de entender la labor emergente de los roles del diseñador frente a su preparación académica y su puesta en práctica en el ámbito laboral.
Iniciado en el 2006, el proyecto pretende dar a conocer sus resultados en pocos años. El proceso tuvo una primera etapa de consulta, en la que varios miembros del AIGA, sobretodo del ámbito académico y redactores de sus artículos dieron sus opiniones y expresaron sus anhelos sobre las competencias que debería tener un diseñador en el corto plazo.
Sólo entendiendo lo que ocurre en la actualidad podemos descubrir y determinar cuáles serán los retos en el futuro, dicho a groso modo por el miembro de AIGA Richard Grefé, es el primer paso del proceso para saber qué hará un diseñador en un futuro no muy lejano. Un sondeo de internet arrojó los siguientes resultados de cualidades o características con la cuales un diseñador debe cumplir.
En el primer lugar indiscutido un diseñador debería tener necesariamente la habilidad de creación y desarrollo visual que responda a problemas de comunicación, incluyendo la comprensión de jerarquías, tipografía, estética composición y construcción de imágenes significantes.
La habilidad para resolver problemas de comunicación, incluso la detección del mismo, análisis, investigación, generación de soluciones, elaboración y evaluación de prototipos así como de su respectiva recopilación de información posterior ocupa el segundo lugar.
Sin llegar aún al tercer punto tenemos entre el listado a un experto en muchas disciplinas, que muy seguramente requiere de un proceso de formación de mediano plazo y nunca será el caso un diseñador recién egresado.
El tercer lugar lo ocupa la comprensión de los contextos cognitivos, sociales, culturales, tecnológicos y económicos inherentes al diseño. Para este punto vale la pena resaltar que pocos programas de pregrado facilitan toda esa cantidad de conocimiento.
Hacia el cuarto lugar se encuentra la capacidad de responder ante una audiencia reconociendo factores que se involucran en el diseño, tales como humanos, sociales, cognitivos, culturales y físicos. La habilidad como tal se puede desarrollar pero requiere de una formación intensiva.
Apenas en el quinto puesto aparece un requisito que para las hojas de vida colombianas es muy relevante, como lo es el conocimiento pleno de las herramientas de diseño. En seguida de éste aparece otro tenido en muy alta estima tradicionalmente, la habilidad para ser flexible y dinámico en el ejercicio del diseño.
Con las 5 primeras de este ranking basta para darse cuenta que el diseñador es otro tipo de profesional ahora y como lo decían algunos comentaristas del foro, está en peligro de convertirse simplemente en un hacedor de cosas, esto sin contar con las garantías laborales del caso y la seguridad social. El mayor riesgo de estos “hacedores de cosas” es que como ocurrió con los dinosaurios, tiendan a desaparecer.
Reflexiones finales
Teoría y práctica del diseño salen de alguien que se formó en este campo. No hay opciones adicionales al hecho de que, desde las aulas de clase se empiecen a crear los mecanismos para que diseñadores egresados de la academia sean los profesionales de las empresas de hoy y de mañana. Un diseñador bueno lo será hoy y en el 2015, deberá ajustarse a las necesidades que el medio le impone seguramente, pero las condiciones planteadas para ejercer diseño en el futuro deben sopesar otro factor importante: lo realmente difícil de encontrar no es material humano competente, sino clientes que tengan la capacidad de valorar, de la mejor manera, el trabajo realizado.
7:56 pm | 16 | |
Autor: Arq. Tomás Ramírez* | Fuente: Website UDGBA
¿Podría decirme, por favor, qué camino he de seguir desde aquí? – Eso depende en buena medida del lugar adonde quieras ir – dijo el gato – No me importa mucho adónde… – dijo Alicia – Entonces no importa por donde vayas – dijo el gato
(Lewis Carroll, Alicia en el país de las maravillas)
En el tiempo que hace que llevo asistiendo emprendimientos orientados al diseño, he observado que muchas veces los emprendedores tienen una noción no “clara”, muchos menos específica, acerca de donde quieren llegar, o al menos, en el devenir del día a día empiezan a perder de vista la meta.
En la mayoría de los casos, los profesionales del diseño no poseen herramientas teóricas que les permitan pensar y programar su práctica profesional desde la estrategia. Esto los lleva a actuar por impulso tomando decisiones, muchas veces meditadas, pero no por ello acertadas; o bien a la falta de acción que es resultado del continuo desconcierto.
Una buena idea es imprescindible para cualquier emprendimiento. Ahora ¿Es suficiente con una buena idea? Lamentablemente NO es suficiente. Una idea necesita ser transformada en una visión empresarial y un plan de acción que nos diga en qué momento esa idea/visión se va transformando en un producto o en un servicio. Una idea en si misma no es un producto, sino un componente “clave” que sumado a otros elementos forman un sistema de acciones que pretenden transformarse en un servicio y/o producto. A ese sistema le llamamos diseño y planificación estratégica.
« Una idea sin un plan de acción es una ilusión, un plan de acción sin una idea es un bajón »
Cuando se concibe un plan, primero debe identificarse la necesidad y la demanda de los servicios/productos y después se determina cómo va a satisfacerse. Este proceso consiste en una serie de pasos:
• Establecer la visión, misión y principios (valores) de la organización.
• Analizar el contexto o medio ambiente, esto es: cultura, política, economía, mercado, fuentes de financiamiento, convenios de cooperación e información demográfica pertinente.
• Realizar el análisis FODA y DAFO : Evaluar tanto las Fortalezas y Debilidades internas como las Oportunidades y Amenazas externas, de afuera hacia adentro y viceversa.
• Establecer objetivos generales. Esto es el QUÉ.
• Seleccionar estrategias para lograr los objetivos generales. Esto es el CÓMO.
• Plantear objetivos específicos.
• Seleccionar actividades para cada objetivo específico y desarrollar planes de trabajo. Esto es descripción de la actividad (A), Los recursos financieros y humanos que requieren la actividad/objetivo (R), y Tiempo, esto es cuando inicia y finaliza la actividad (T).
• Preparar un plan financiero de acuerdo con las estrategias establecidas. Esto quiere decir que el diseño y la ejecución del plan estratégico esta ligado directamente a los recursos financieros disponibles, y si no están disponibles, te planteas como vas a conseguirlo. Toda acción empresarial necesita de un soporte financiero y humano para ser llevada a cabo.
Las siguientes preguntas tienden a guiarte a considerar a quién contactar, qué está bien y te conecta con el logro de la meta o el objetivo:
• ¿Qué es lo que quiero, realmente?
Asegúrate que está definido en términos positivos. Piensa más en lo QUE QUIERES que en lo que no quieres.
• ¿Qué veré y oiré cuando haya logrado el objetivo?
Describe el objetivo con todos los detalles sensoriales, es decir, con todos los detalles de vista, oído, tacto, gusto y olfato.
• ¿Puede ser iniciado y mantenido bajo mi responsabilidad?
Cualquier objetivo debe ser iniciado, mantenido y promovido por ti, el objetivo escogido debe reflejar cosas en las que puedas influir personalmente.
• ¿Tiene el objetivo la dimensión adecuada?
Si es muy grande, pregúntate ¿Qué es lo que me impide alcanzarlo? Y convierte los problemas en pequeños objetivos, hazlos lo bastante pequeños y alcanzables. Si es muy pequeño para motivarte, pregúntate, ¿Es parte de un objetivo superior? ¿Por qué es importante para mi lograr este objetivo?
• ¿Cómo sabré cuando logre el objetivo? ¿Cuál es la evidencia? Piensa en la evidencia de base sensorial que te permitirá saber que has logrado lo que querías.
• ¿Dónde, cuándo, con quién lo quiero? ¿En qué contexto?
Imagínate el objetivo de la manera más específica posible. Una vez identificado el contexto, pregúntate ¿Es ecológico el contexto escogido? ¿Está basado en información sensorial?
• ¿Cómo el objetivo escogido afectará mis actividades y las actividades de otros? ¿Qué ganaré o perderé? ¿Qué ganarán o perderán otros?
Sopesa las consecuencias en tu vida y en tus relaciones si consiguieras tu objetivo. Considera los sentimientos de duda que comiencen con un “sí, pero”. ¿Qué consideraciones representan estos sentimientos de duda? ¿Cómo podrías cambiar tus objetivos para tenerlos en cuenta?
¿Qué te detiene de LOGRAR EL OBJETIVO DESEADO, AHORA ?
Identifica las creencias limitantes. Esta información tiene que estar basada en información y descripta sensorialmente.
• ¿Qué recursos tengo ya, para obtener mi objetivo?
• ¿Qué recursos necesitas con el fin de lograr tu objetivo?
• ¿Cómo puedo empezar a lograr mi objetivo y cómo puedo mantenerlo?
Luego de estas preguntas el paso más importante es ACTUAR. Toda jornada comienza con el primer paso.
« Comienza haciendo lo que es necesario, después lo que es posible y de repente estarás haciendo lo imposible »
(*) Socio de IdeACTION . Profesor visitante del CEMA, Instructor y Consultor de Negociación de la IUEAN. Coach Sistémico y Organizacional, especialista en Liderazgo, Comunicación Productiva e Innovación. Consultor de IncuBA.
8:15 am | 02 | |
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