Desde pequeña supe que el dibujo era lo que quería hacer… pero cuando descubrí que a la ilustración le podía dar una historia, darle un carácter a mis personajes, ponerlos a reaccionar ante situaciones, poder diseñar imágenes con ritmos musicales, ya no fue suficiente para mi la ilustracion o el diseño… desarrollar la imagen en el tiempo se volvio una necesidad de expresión.
Me inspira Sylvain Chomet (Les Triplettes de Belleville) por la expresividad de su línea y su trabajo obsesivo y minucioso, Hayao Miyazaki por su capacidad de inventar nuevos mundos, Brad Bird por su manera de contar historias, Michael Areas por su obra maestra Tekkonkinkreet, la visión futurista y apocalíptica de algunas películas de anime japonesas, la animación para adultos, con carácter y drama…. La animación es una manera muy poderosa de contar historias con una libertad infinita, me gusta analizar las diferentes maneras de trabajar la animacion y entender por qué una película funciona tan bien. Para mis trabajos me inspiro en las grandes producciones pero tambien en lo que me rodea, trato de contar lo que me afecta, lo que conozco y me interesa explorar… Me gusta investigar sobre lo que hablo, empaparme del tema para poderlo abordar con propiedad y aprender sobre distintos puntos de vista, entender a mis personajes; eso le da mas coherencia al trabajo y vuelve más verosímil un dibujo.
Corte Eléctrico no fue hecho con grandes presupuestos, pero sí con grandes personas, llenas de conocimientos, que esperaban una oportunidad para darle rienda suelta a sus ideas y conocimientos, un proyecto que los retara a ir más allá de la arbitrariedad de un cliente. Formamos un equipo que supo comunicarse y entender la átmosfera del Corto, trabajamos con tres estudios de animación diferentes: Impala, Roboto y Zootrompo. A medida que el corto crecía, crecieron las exigencias, porque todos daban lo mejor, y lo único que se podía hacer era responder al mismo nivel técnico o incluso superarlo… la sumatoria de esfuerzos llevó al corto a un nivel que yo no imaginé que lograríamos en un principio.
La música, compuesta por Francy Muñetones también le aportó mucho al estilo del corto.
Debido a los bajos presupuestos no pudimos abandonar el trabajo comercial que representara ingresos, entonces se volvió un trabajo de tiempo libre y eso prolongó mucho la producción y dispersó el trabajo… ahí se vuelve importante una cabeza que incentive al equipo, que presione para que cada parte de la producción se termine con el fin de poder completar las otras y conectar este proceso.
No es la manera ideal de trabajar… el proyecto nos implicó crisis monetarias. Para hacer una película es necesario conseguir presupuesto para poder optimizar la producción. Este es un ejemplo de que sí podemos hacer las cosas bien, pero si se pretende vivir de la animación necesitamos mucho más apoyo.
Hacer producciones independientes animadas no es rentable. Estamos en un proceso de fortalecer la credibilidad desarrollando un mercado aún por explorar y buscando identidad a través de nuestras animaciones. Trabajamos con pequeños presupuestos y grandes limitaciones. Muy pocas entidades están dispuestas a invertir en esta área. Casi que dependemos de ganar las becas de Fondo del Desarrollo Cinematográfico otorgadas por el Ministerio de Cultura.
En el área comercial la animacion sí es rentable. Los clientes ven cada vez más la necesidad de incorporar nuevas tecnologías y explorar nuevos estilos para publicitar sus productos.
Sí. Impala enfrenta diferentes clases de proyectos. El factor común son mis ideas. Si el proyecto es pequeño lo desarrollo sola; si implica mayor trabajo y especialización en diferentes técnicas que no domino, trabajo con diferentes amigos. Nos reunimos según lo que exija el proyecto. Me gusta cambiar de quipo de trabajo para estar renovando el estilo.
A diferencia de los cortometrajes, donde lo sonoro y musical se crea a partir de la imagen, en los videoclips el contenido visual esta inspirado en la música. Lo primero que se hace es escuchar el tema y a partir de eso se decide el contenido visual, si va a ser narrativo o abstracto, qué tipo de ritmo tienen las imágenes, los colores, las atmósferas y las técnicas… En general los videoclips ofrecen mucha libertad de propuestas.
La técnica nunca es el limitante pero sí lo puede ser el contenido. Siempre habrá manera de resolver los proyectos. intento no involucrarme en proyectos con los que no estoy de acuerdo por cuestiones personales o que no me interesen. En la medida de lo posible trato de hacer propuestas en los trabajos que hago. El trabajo de animación es muy dispendioso, y por eso hay que tratar de invertir el tiempo y el trabajo en proyectos que a uno le gusten.
Me interesa el Street art porque además de que me obliga a pensar de otra manera la ilustración y trabajar otras proporciones, está hecho para tener una presencia mucho mas masiva; no discrimina ni reduce la cantidad de observadores, esta ahí para todo el mundo, pertenece a la calle, marca la ciudad.
Dibujo en los muros para desprenderme del computador, volver a los materiales y relacionarme físicamente con los lugares.
También lo utilizo para publicitar mis trabajos de animación. Dibujo en los muros imágenes relacionadas con las temáticas de los proyectos que tengo en mente.
Esperamos en octubre respuesta del FDC para realizar otro cortometraje animado llamado Flambé. Este corto hace parte de un largometraje que esperamos poder preproducir y conseguir el presupuesto para realizar…. Para lograrlo necesitamos tiempo y buenas estrategias y contactos. En eso estamos trabajando.
Mucha perseverancia, aprender a trabajar en equipo, saber escuchar, trabajar muy bien los guiones, buscar una estetica auténtica.
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