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Autor: Luis Fernando Garzón para la ADG
Antes de la invención de las gafas, lentes de contacto o de cualquier otro dispositivo óptico para mejorar la agudeza visual, quienes padecían de estos inconvenientes eran considerados discapacitados y por lo tanto no podían hacer parte de sus comunidades al igual que el resto de sus congéneres. No es de extrañar que un sastre con presbicia o un artillero con astigmatismo no fueran lo suficientemente útiles para su sociedad y de no ser por los avances tecnológicos, muchos, -incluido quien les escribe- no podrían participar hoy en día de la vida en comunidad. Desde el año 1100 aproximadamente, existen lupas que permiten hacer legibles los textos pequeños, precursores de los actuales sistemas de lectura digitales. El diseño no está relegado del tema y consciente de las transformaciones y necesidades sociales realiza sus aportes con el único objetivo de ofrecer un servicio cada vez más apto para la gente, esto entendiendo la diversidad y las crecientes limitaciones funcionales de los ciudadanos. ¿Se ha preguntado alguna vez si el diseño puede hacer algo para el aprendizaje con pacientes con retraso mental? ¿Puede hacerse un diseño utilizable por ancianos y niños indistintamente? ¿Es posible tener una pantalla interactiva para invidentes? ¿Cómo se hace para que un sordomudo «hable» nuestro mismo idioma?
Antecedentes del diseño universal
«El diseño es un instrumento de igualdad social y es aún más importante ahora que vivimos en un mundo que cada vez es más diverso -tanto en edades como en competencias intelectuales- que en cualquier otra época de la historia.
Las variaciones en habilidades humanas son algo común y corriente, no algo excepcional, y nos afecta a todos en algún momento de nuestras vidas.»
Estas son dos de las convicciones con las que el Institute of Human Centered Design –Instituto de Diseño Basado en el Ser Humano– celebra sus 30 años de existencia creando más que una conciencia un espacio para los que no tenían lugar en el diseño. Un hecho simple e innegable común a toda la existencia humana contribuyó a pensar en un diseño donde todos participen: el envejecimiento de la población. Los sentidos, los órganos y los movimientos se afectan y ni qué decir cuando se suman a ellos las lesiones personales producto de accidentes. Bogotá transformó su espacio público y los andenes empiezan a ser adecuados con rampas pues la tendencia mundial es que las ciudades tengan espacios que sean utilizados por todos sus habitantes o visitantes. Esta tendencia se originó hace algún tiempo en los Estados Unidos y se fue propagando con sus equivalencias de nombres por todo el mundo.
Puede que el nombre del arquitecto estadounidense Ronald Mace no sea tan reconocido en el ámbito de la construcción, pero sí lo es por cuanto estableció las bases de una nueva disciplina del diseño en la Universidad de Carolina del Norte. Tras la Segunda Guerra Mundial, Mace concluyó que algunos veteranos no podían salir a las calles por la cantidad de obstáculos presentes en las urbes norteamericanas. Sólo desde entonces se preguntó abiertamente si la arquitectura era una generadora de espacios para la gente o si por el contrario era la principal promotora de barreras para ciertas personas. De la arquitectura, la pregunta pasó al diseño industrial y de ahí al diseño gráfico hasta converger en un concepto susceptible de ser aplicado a casi cualquier disciplina.
Un visionario como él fue capaz de fundar el Centro para el Diseño Universal donde en la actualidad se investigan y se producen nuevas alternativas de diseño en campos tan amplios como las telecomunicaciones, el urbanismo y la industria automotriz. Una de las premisas básicas del diseño universal es que debe adaptarse a la mayor cantidad posible de individuos, sin necesidad de inclusión de sistemas, aparatos, invenciones o adaptaciones especiales para un determinado grupo de usuarios. Es decir, cuando se mencionan los teclados braille nos referimos a que el computador es accesible. Pero cuando se habla de los indicadores táctiles existentes en los teclados convencionales ̶las letras J yF de su teclado pueden corroborarlo ahora mismo̶ se dice que sí es una adaptación universal, por cuanto usuarios con discapacidad visual pueden utilizar el sistema al mismo tiempo que los de visión normal.
Como lo asegura el doctor Gottfried Zimmermann, experto en accesibilidad del Instituto Trace Center de los Estados Unidos, este tipo de invenciones son las más efectivas: la solución más sencilla es la mejor. Adicionalmente asegura que en el caso de las discapacidades visuales y auditivas relacionadas con internet, el diseño ha hecho más que suficiente. Ya está vigente incluso la legislación que enmarca las especificaciones de diseño web, pero la vida es mucho más que estar sentado frente a un computador. Si bien en países desarrollados en los que el sistema de seguridad social garantiza en verdad que un usuario discapacitado pueda tener un programa que lea las pantallas en las páginas de internet y le dé la posibilidad real de ser autosuficiente,o la vida llega más allá del monitor.
Diseño para gente que ve con el tacto y habla sin hacer ruido
Hoy en día la tecnología le permite a los invidentes tener un sistema de información digital interactivo. El touch screen utilizado por nosotros es diferente. Pero si ellos no ven, ¿cómo van a tener una pantalla?. La pantalla es mental y la interacción es audio-táctil, es decir los otros sentidos que normalmente no usamos o creemos utilizar. El ingreso de información lo hace el usuario por medio de su voz o presionando una tecla y la respuesta es auditiva. Todo se basa en una pequeñez que hace la diferencia. Al perder la vista el cerebro busca compensar la falencia desarrollando los otros sentidos. Trekker, invento de Humanware technologies consiente de ello explota esa habilidad para darle a los ciegos un sistema que funciona como una agenda portátil. Entre otros tantos productos hay desde ayudas para leer cuando se tiene baja agudeza visual hasta agendas digitales. Si está pensando que sería buena idea para aplicar al i-phone pero para ciegos, lamento decirle que ya existe. Se trata del B-touch: tiene su pantalla en Braille, tiene reconocimiento de voz y contiene aplicaciones como la lectura de textos en el entorno y el reconocimiento de objetos. Con ese arsenal, los discapacitados visuales ya no lo son.
Un sordomudo alemán en Alemania no utiliza el lenguaje escrito como lo haría un ciudadano sin problemas serios de audición. Tampoco pasa con un colombiano en Colombia ni un nativo de otro país en su propia tierra. Lo que un sordomudo lee son versiones aligeradas de los textos, con estructuras gramaticales más sencillas que a menudo parecen escritos para niños. De hecho hay más de 100 dialectos de lenguaje de señas, tal y como ocurre con el idioma hablado que tiene sus propios acentos y particularidades. Usar este tipo de soluciones mete en un problema a quienes escriben porque algunas veces el texto debe ser ese y no otro para dar a entender una idea y cuando se hacen versiones sencillas se pierde la sustancia del mensaje. No se puede caer en el extremo de creerlos tontos porque sería un insulto a su intelecto. Por ello se incorpora cada vez más el uso de videos con mensajes grabados. Esto debe realizarse con la ayuda de profesionales pues el lenguaje de un sordomudo se compone de tres elementos: lectura de labios, lenguaje corporal y alfabeto pero hay además normas básicas que si no son respetadas son claros insultos para ellos o serían poco entendibles.
Diseño para gente normal… mente diferente
Un campo en el que no se ha mucho énfasis es el de los discapacitados mentales. La fundación Caritas en Alemania se dedica en gran parte a los proyectos de socialización de las personas que poseen problemas de aprendizaje. El síndrome de Down, retrasos de desarrollo, discapacidad del lenguaje entre muchos otros inconvenientes son tratados a nivel médico y hasta sólo hace muy poco tiempo se vinculó el diseño de una manera activa. Copack es un programa que permite a los pacientes con retraso mental realizar su terapia a través de ejercicios regulados. El desarrollo de una interfaz para este tipo de usuarios supone un nivel mucho más alto de exigencia ya que si hay problemas de usabilidad con personas normales qué será de los que no lo son. Si el programa o el ejercicio no son lo suficientemente adecuados para los pacientes ellos terminarán reprobando las terapias de rehabilitación por el simple hecho que no pueden utilizarlo de la manera que es.
Aunque los elementos de diseño son los mismos lo que cambia es cómo se usan. El color, la tipografía y las dinámicas de los ejercicios mismos deben explorar e incentivar actividades cerebrales claras, un grado de ambigüedad así sea mínimo no es permitido porque resulta contraproducente para los usuarios. En una charla informal con una funcionaria sugirió que el diseño para niños pensando en grandes era la mejor manera de resumir lo que el diseño hacía por sus pacientes. Colores contrastantes, formas básicas, líneas claras y distintas, textos llamativos, son las claves del éxito y tratar de introducir relaciones complejas entre elementos de diseño es un pecado.
“Hay un factor a tener en cuenta aunque la ciencia ha avanzado muchísimo, pero no lo suficiente como para saber qué, cuál y por qué parte minúscula del cerebro se afecta una determinada actividad. Por ejemplo, uno de mis pacientes realizó un ejercicio bien 9 veces de las 10 que se necesitan en cada repetición y créame que no puedo explicar por qué, de repente y preciso en la última falla”.
A menudo se piensa que no hay espacio para diseñadores en un mundo cada vez más complejo, pero es en ese mismo mundo en el que tenemos solucionar y facilitar la vida a quienes nos contratan, sea quien sea, casi como si tratara de un juramento hipocrático.
7:38 pm | 20 | |
Autor: César Puertas
Charles Joseph Minard (1781-1870), ingeniero civil francés, es considerado uno de los padres del diseño de información. Su Mapa figurativo de las sucesivas pérdidas de hombres de la Armada Francesa en la campaña de Rusia 1812-1813, diseñado en 1869 a la edad de 88 años es todo un paradigma en el área por su elocuencia y belleza, convirtiéndolo en un clásico de los gráficos informativos, hoy conocidos bajo el nombre de infogramas o infografias.
Más información sobre Joseph Minard aquí
11:44 am | 11 | |
Autor: Héctor Navarro Güere
En la dinámica impuesta por los nuevos escenarios que ofrece internet, el mercado de tiendas online es el que más rápido ha respondido a las necesidades del usuario, cada vez mejor informado y atento a la novedad. Esta variada selección de más de 35 tiendas online ofrece una visión general de las tendencias en el diseño de interfaces de usuario.
Se incluyen proyectos web que han recibido reconocimientos y elogios por expertos en usability y diseñadores gráficos, y que han demostrado una gran agilidad a la hora de adaptar los procesos de venta y distribución a un mercado en continua evolución, mostrando a la vez sus productos de manera original y atractiva.