9:16 pm | 05 | |
Autor: Luis Fernando Garzón para la ADG
Antes de la invención de las gafas, lentes de contacto o de cualquier otro dispositivo óptico para mejorar la agudeza visual, quienes padecían de estos inconvenientes eran considerados discapacitados y por lo tanto no podían hacer parte de sus comunidades al igual que el resto de sus congéneres. No es de extrañar que un sastre con presbicia o un artillero con astigmatismo no fueran lo suficientemente útiles para su sociedad y de no ser por los avances tecnológicos, muchos, -incluido quien les escribe- no podrían participar hoy en día de la vida en comunidad. Desde el año 1100 aproximadamente, existen lupas que permiten hacer legibles los textos pequeños, precursores de los actuales sistemas de lectura digitales. El diseño no está relegado del tema y consciente de las transformaciones y necesidades sociales realiza sus aportes con el único objetivo de ofrecer un servicio cada vez más apto para la gente, esto entendiendo la diversidad y las crecientes limitaciones funcionales de los ciudadanos. ¿Se ha preguntado alguna vez si el diseño puede hacer algo para el aprendizaje con pacientes con retraso mental? ¿Puede hacerse un diseño utilizable por ancianos y niños indistintamente? ¿Es posible tener una pantalla interactiva para invidentes? ¿Cómo se hace para que un sordomudo «hable» nuestro mismo idioma?
Antecedentes del diseño universal
«El diseño es un instrumento de igualdad social y es aún más importante ahora que vivimos en un mundo que cada vez es más diverso -tanto en edades como en competencias intelectuales- que en cualquier otra época de la historia.
Las variaciones en habilidades humanas son algo común y corriente, no algo excepcional, y nos afecta a todos en algún momento de nuestras vidas.»
Estas son dos de las convicciones con las que el Institute of Human Centered Design –Instituto de Diseño Basado en el Ser Humano– celebra sus 30 años de existencia creando más que una conciencia un espacio para los que no tenían lugar en el diseño. Un hecho simple e innegable común a toda la existencia humana contribuyó a pensar en un diseño donde todos participen: el envejecimiento de la población. Los sentidos, los órganos y los movimientos se afectan y ni qué decir cuando se suman a ellos las lesiones personales producto de accidentes. Bogotá transformó su espacio público y los andenes empiezan a ser adecuados con rampas pues la tendencia mundial es que las ciudades tengan espacios que sean utilizados por todos sus habitantes o visitantes. Esta tendencia se originó hace algún tiempo en los Estados Unidos y se fue propagando con sus equivalencias de nombres por todo el mundo.
Puede que el nombre del arquitecto estadounidense Ronald Mace no sea tan reconocido en el ámbito de la construcción, pero sí lo es por cuanto estableció las bases de una nueva disciplina del diseño en la Universidad de Carolina del Norte. Tras la Segunda Guerra Mundial, Mace concluyó que algunos veteranos no podían salir a las calles por la cantidad de obstáculos presentes en las urbes norteamericanas. Sólo desde entonces se preguntó abiertamente si la arquitectura era una generadora de espacios para la gente o si por el contrario era la principal promotora de barreras para ciertas personas. De la arquitectura, la pregunta pasó al diseño industrial y de ahí al diseño gráfico hasta converger en un concepto susceptible de ser aplicado a casi cualquier disciplina.
Un visionario como él fue capaz de fundar el Centro para el Diseño Universal donde en la actualidad se investigan y se producen nuevas alternativas de diseño en campos tan amplios como las telecomunicaciones, el urbanismo y la industria automotriz. Una de las premisas básicas del diseño universal es que debe adaptarse a la mayor cantidad posible de individuos, sin necesidad de inclusión de sistemas, aparatos, invenciones o adaptaciones especiales para un determinado grupo de usuarios. Es decir, cuando se mencionan los teclados braille nos referimos a que el computador es accesible. Pero cuando se habla de los indicadores táctiles existentes en los teclados convencionales ̶las letras J yF de su teclado pueden corroborarlo ahora mismo̶ se dice que sí es una adaptación universal, por cuanto usuarios con discapacidad visual pueden utilizar el sistema al mismo tiempo que los de visión normal.
Como lo asegura el doctor Gottfried Zimmermann, experto en accesibilidad del Instituto Trace Center de los Estados Unidos, este tipo de invenciones son las más efectivas: la solución más sencilla es la mejor. Adicionalmente asegura que en el caso de las discapacidades visuales y auditivas relacionadas con internet, el diseño ha hecho más que suficiente. Ya está vigente incluso la legislación que enmarca las especificaciones de diseño web, pero la vida es mucho más que estar sentado frente a un computador. Si bien en países desarrollados en los que el sistema de seguridad social garantiza en verdad que un usuario discapacitado pueda tener un programa que lea las pantallas en las páginas de internet y le dé la posibilidad real de ser autosuficiente,o la vida llega más allá del monitor.
Diseño para gente que ve con el tacto y habla sin hacer ruido
Hoy en día la tecnología le permite a los invidentes tener un sistema de información digital interactivo. El touch screen utilizado por nosotros es diferente. Pero si ellos no ven, ¿cómo van a tener una pantalla?. La pantalla es mental y la interacción es audio-táctil, es decir los otros sentidos que normalmente no usamos o creemos utilizar. El ingreso de información lo hace el usuario por medio de su voz o presionando una tecla y la respuesta es auditiva. Todo se basa en una pequeñez que hace la diferencia. Al perder la vista el cerebro busca compensar la falencia desarrollando los otros sentidos. Trekker, invento de Humanware technologies consiente de ello explota esa habilidad para darle a los ciegos un sistema que funciona como una agenda portátil. Entre otros tantos productos hay desde ayudas para leer cuando se tiene baja agudeza visual hasta agendas digitales. Si está pensando que sería buena idea para aplicar al i-phone pero para ciegos, lamento decirle que ya existe. Se trata del B-touch: tiene su pantalla en Braille, tiene reconocimiento de voz y contiene aplicaciones como la lectura de textos en el entorno y el reconocimiento de objetos. Con ese arsenal, los discapacitados visuales ya no lo son.
Un sordomudo alemán en Alemania no utiliza el lenguaje escrito como lo haría un ciudadano sin problemas serios de audición. Tampoco pasa con un colombiano en Colombia ni un nativo de otro país en su propia tierra. Lo que un sordomudo lee son versiones aligeradas de los textos, con estructuras gramaticales más sencillas que a menudo parecen escritos para niños. De hecho hay más de 100 dialectos de lenguaje de señas, tal y como ocurre con el idioma hablado que tiene sus propios acentos y particularidades. Usar este tipo de soluciones mete en un problema a quienes escriben porque algunas veces el texto debe ser ese y no otro para dar a entender una idea y cuando se hacen versiones sencillas se pierde la sustancia del mensaje. No se puede caer en el extremo de creerlos tontos porque sería un insulto a su intelecto. Por ello se incorpora cada vez más el uso de videos con mensajes grabados. Esto debe realizarse con la ayuda de profesionales pues el lenguaje de un sordomudo se compone de tres elementos: lectura de labios, lenguaje corporal y alfabeto pero hay además normas básicas que si no son respetadas son claros insultos para ellos o serían poco entendibles.
Diseño para gente normal… mente diferente
Un campo en el que no se ha mucho énfasis es el de los discapacitados mentales. La fundación Caritas en Alemania se dedica en gran parte a los proyectos de socialización de las personas que poseen problemas de aprendizaje. El síndrome de Down, retrasos de desarrollo, discapacidad del lenguaje entre muchos otros inconvenientes son tratados a nivel médico y hasta sólo hace muy poco tiempo se vinculó el diseño de una manera activa. Copack es un programa que permite a los pacientes con retraso mental realizar su terapia a través de ejercicios regulados. El desarrollo de una interfaz para este tipo de usuarios supone un nivel mucho más alto de exigencia ya que si hay problemas de usabilidad con personas normales qué será de los que no lo son. Si el programa o el ejercicio no son lo suficientemente adecuados para los pacientes ellos terminarán reprobando las terapias de rehabilitación por el simple hecho que no pueden utilizarlo de la manera que es.
Aunque los elementos de diseño son los mismos lo que cambia es cómo se usan. El color, la tipografía y las dinámicas de los ejercicios mismos deben explorar e incentivar actividades cerebrales claras, un grado de ambigüedad así sea mínimo no es permitido porque resulta contraproducente para los usuarios. En una charla informal con una funcionaria sugirió que el diseño para niños pensando en grandes era la mejor manera de resumir lo que el diseño hacía por sus pacientes. Colores contrastantes, formas básicas, líneas claras y distintas, textos llamativos, son las claves del éxito y tratar de introducir relaciones complejas entre elementos de diseño es un pecado.
“Hay un factor a tener en cuenta aunque la ciencia ha avanzado muchísimo, pero no lo suficiente como para saber qué, cuál y por qué parte minúscula del cerebro se afecta una determinada actividad. Por ejemplo, uno de mis pacientes realizó un ejercicio bien 9 veces de las 10 que se necesitan en cada repetición y créame que no puedo explicar por qué, de repente y preciso en la última falla”.
A menudo se piensa que no hay espacio para diseñadores en un mundo cada vez más complejo, pero es en ese mismo mundo en el que tenemos solucionar y facilitar la vida a quienes nos contratan, sea quien sea, casi como si tratara de un juramento hipocrático.
9:43 pm | 22 | |
Autor: Luis Fernando Garzón para la ADG
Adjetivos como “bonito” o “lindo”, son tan subjetivos como imprecisos para evaluar una propuesta de diseño. Aunque desde sus inicios se discute sobre temas como los límites en el diseño o hasta dónde llega la belleza y empieza lo funcional, el trabajo de diseño se vuelve más complejo de lo que debería ser cuando se relativiza, cuando se involucra el gusto como factor determinante y pareciera que todos los procesos internos involucrados desde la misma concepción hasta la formalización de una propuesta no tienen cabida si el tema se reduce a un “no me gusta”. Los no vinculados al medio cuando se encuentran de frente con un proyecto, suelen especular y divagar en un mundo que parece etéreo, difuso, vago y muy distante, como una nebulosa donde parece que vive el diseño gráfico. Al margen de todo lo anterior quien mejor debe saber en qué consiste el trabajo de un diseñador es un diseñador. Está claro que ni hace cosas bonitas ni cosas que simplemente le gustan a la gente, pero y entonces ¿qué es lo que hace un diseñador gráfico?
¿Quién es un diseñador gráfico?
Helen Armstong, investigadora estadounidense,hace un repaso en su publicación Graphic Design Theory –Teoría del Diseño Gráfico– sobre las etapas que ha sufrido el diseño en su labor diaria, no sobre los diseñadores que hicieron historia sino la historia que se escribió con su trabajo cotidiano. Cuántos de nosotros no crecimos académicamente con figuras en la cabeza como Aicher, Zapf, Brody, o ya pasando al plano local con un Consuegra (q.e.p.d.) o un Castro. Esos referentes no son el pan de cada día en el diseño: para bien o para mal, el diseño es una labor que para ser marcada por un nombre necesita ciertas condiciones excepcionales y con el mercado en crecimiento es muy poco probable que un nombre como los anteriores vuelva a emerger como figura. Las asociaciones de nombres en diseño se hacen a trabajos, proyectos individuales, de hecho la misma frase “hacerse a un nombre”, es uno de los asuntos más exigentes en la profesión.
En un principio Armstrong reconoce las características de un diseñador previo a la era actual expresadas en términos de etapas. Un diseñador pasa por varias épocas de trabajo descritas de la siguiente manera:
· Proveedor de servicios: el diseñador se limita a hacer, producir un objeto. Esta es la tarea prioritaria en la que se ha enfocado el manufacturar, así sea frente a un computador, del diseño en el último minuto. Hacer “cositas” puede sonar peyorativo y lo es porque para hacer cosas que sean bonitas no se necesita un diseñador gráfico en especial. Si su futuro laboral radica en éste ítem lo más seguro es que igual que en el caso de un deportista la jubilación llegue a las puertas de su casa más pronto de lo que se imagina. La duración de manufacturas estéticamente agradables sin un concepto o sin un proceso diligente que las respalden es inversamente proporcional a la cantidad de diseñadores graduados en un año.
· Intérprete: Esta es quizás la labor más perdurable y destacada de un diseñador. Un diseñador raras veces trabaja por iniciativa propia de negocio, no es un gestor de objetos sinomás bien un facilitador de dos mundos: el cliente y su destinatario. Es el puente que recoge un conocimiento y lo transforma para que un tercero lo aproveche de la mejor manera posible. En teoría este es el principio del diseño.
· Autor: yo soy creativo. Grave error es suponer que el diseño es la única habitación donde la musa inspiradora no paga arriendo. Todas las profesiones requieren de una dosis de creatividad y en el caso del diseño es importante destacar que el proyecto propio en el que sea reconocido un estilo de diseñador puede ser tan bueno como malo. Esto puede caer en estereotipos o encasillamientos y en términos prácticos un diseñador siempre debe estar abierto a soluciones variadas dependiendo del tipo de trabajo.
· Autoría colectiva: siendo coherentes con la mayoría de los cargos desempeñados en diseño hay un aporte substancial del trabajo colectivo. No sólo una cabeza es la responsable de armar una propuesta sin contar con nadie a su alrededor, cada pequeña pieza (como puede ser el uso del color de una fuente) es el punto de apoyo de un edificio construido por un grupo. De igual manera es difícil argumentar la relevancia del papel de un diseñador cuando éste ha trabajado haciendo pequeños o grandes aportes y se le puede minimizar cuando se le pregunta puntualmente por un objeto de diseño y éste responde: “acá escogí la fuente”.
· Consultor: esta parte del diseño es la más complicada. Pensar desde el diseño no es normal, al menos en el contexto del mercado local. Poder decir que se elabora un estudio de diseño de asesoría donde se determine un proceso, un tipo de resultado concreto es un marco en el que Colombia necesita aún aprender.
Si con lo anterior no se siente a gusto, no se preocupe, porque seguramente usted hace parte de una nueva e indefinida generación de diseñadores que está en pleno proceso de formación.
Definiendo al diseñador del 2015
El AIGA (American Institute of Graphic Arts) o su equivalente en castellano, Instituto Estadounidense de Artes Gráficas- y Adobe en una labor conjunta se hicieron a la tarea de buscar entre las circunstancias actuales lo que será el futuro del diseñador gráfico. Este proyecto surge como una necesidad de entender la labor emergente de los roles del diseñador frente a su preparación académica y su puesta en práctica en el ámbito laboral.
Iniciado en el 2006, el proyecto pretende dar a conocer sus resultados en pocos años. El proceso tuvo una primera etapa de consulta, en la que varios miembros del AIGA, sobretodo del ámbito académico y redactores de sus artículos dieron sus opiniones y expresaron sus anhelos sobre las competencias que debería tener un diseñador en el corto plazo.
Sólo entendiendo lo que ocurre en la actualidad podemos descubrir y determinar cuáles serán los retos en el futuro, dicho a groso modo por el miembro de AIGA Richard Grefé, es el primer paso del proceso para saber qué hará un diseñador en un futuro no muy lejano. Un sondeo de internet arrojó los siguientes resultados de cualidades o características con la cuales un diseñador debe cumplir.
En el primer lugar indiscutido un diseñador debería tener necesariamente la habilidad de creación y desarrollo visual que responda a problemas de comunicación, incluyendo la comprensión de jerarquías, tipografía, estética composición y construcción de imágenes significantes.
La habilidad para resolver problemas de comunicación, incluso la detección del mismo, análisis, investigación, generación de soluciones, elaboración y evaluación de prototipos así como de su respectiva recopilación de información posterior ocupa el segundo lugar.
Sin llegar aún al tercer punto tenemos entre el listado a un experto en muchas disciplinas, que muy seguramente requiere de un proceso de formación de mediano plazo y nunca será el caso un diseñador recién egresado.
El tercer lugar lo ocupa la comprensión de los contextos cognitivos, sociales, culturales, tecnológicos y económicos inherentes al diseño. Para este punto vale la pena resaltar que pocos programas de pregrado facilitan toda esa cantidad de conocimiento.
Hacia el cuarto lugar se encuentra la capacidad de responder ante una audiencia reconociendo factores que se involucran en el diseño, tales como humanos, sociales, cognitivos, culturales y físicos. La habilidad como tal se puede desarrollar pero requiere de una formación intensiva.
Apenas en el quinto puesto aparece un requisito que para las hojas de vida colombianas es muy relevante, como lo es el conocimiento pleno de las herramientas de diseño. En seguida de éste aparece otro tenido en muy alta estima tradicionalmente, la habilidad para ser flexible y dinámico en el ejercicio del diseño.
Con las 5 primeras de este ranking basta para darse cuenta que el diseñador es otro tipo de profesional ahora y como lo decían algunos comentaristas del foro, está en peligro de convertirse simplemente en un hacedor de cosas, esto sin contar con las garantías laborales del caso y la seguridad social. El mayor riesgo de estos “hacedores de cosas” es que como ocurrió con los dinosaurios, tiendan a desaparecer.
Reflexiones finales
Teoría y práctica del diseño salen de alguien que se formó en este campo. No hay opciones adicionales al hecho de que, desde las aulas de clase se empiecen a crear los mecanismos para que diseñadores egresados de la academia sean los profesionales de las empresas de hoy y de mañana. Un diseñador bueno lo será hoy y en el 2015, deberá ajustarse a las necesidades que el medio le impone seguramente, pero las condiciones planteadas para ejercer diseño en el futuro deben sopesar otro factor importante: lo realmente difícil de encontrar no es material humano competente, sino clientes que tengan la capacidad de valorar, de la mejor manera, el trabajo realizado.
7:53 pm | 01 | |
Fecha: 15 y 16 de mayo de 2010
Lugar: Tokyo Big Sight West hall 1, 2, 3, 4, Atrium & Outdoor
Organiza: Design Festa
Design Festa – Evento bianual que comenzó en 1994, el cual está dirigido ha artistas y diseñadores de todo el mundo, verá su encarnación 31 este mes de mayo. Habrá más de 2700 stands, áreas de entretenimiento, performance y música en vivo, cafés, restaurantes y bares. Dos días llenos de arte, energía, emoción y descubrimiento.
Más de 8.500 artistas de todo el mundo asisten al Design Festa para exponer su talento creativo libremente. El evento reune artistas que trabajan en los mas variados medios, desde la pintura y la ilustración, hasta el diseño multimedial, la moda, accesorios, fotografía, gráfica, pintura en vivo y mas, convirtiendo el evento de dos días en un caos artístico que se tomará el Tokyo Big Sight West hall, espacio que reúne áreas de exhibición, escenarios al aire libre y teatro cubierto, restaurante y una cafetería / bar, todo ello para el disfrute de los asistentes durante estos dos días de realización.
Ver la web del evento para mas información
10:48 pm | 21 | |
Autor: El Trapo - http://www.flickr.com/photos/el_trapo
12:13 pm | 19 | |
Autor: © Joan Costa | www.joancosta.com
Puede decirse que las empresas ante el diseño se mueven entre dos actitudes-límite: la casi ignorancia de su valor, y su integración en los procesos y la estrategia de las organizaciones. En este gran espacio que media entre ambos extremos se encuentra la variadísima gama de servicios externos que son ofrecidos a las empresas: consultorías, gabinetes técnicos, equipos de diseño industrial y de diseño gráfico, marketing, publicidad, relaciones públicas, producción, etcétera.
La tradición del diseño en Europa
La tradición europea de la colaboración del diseño y la empresa viene de lejos: desde antes de la Bauhaus. Son paradigmáticos los casos de las empresas más avanzadas de su tiempo, que adoptaron el diseño como una de las áreas de la propia organización. Ejemplos paradigmáticos fueron AEG y Braun en Alemania, y Olivetti en Italia.
A E G
En 1908 (hace más de 100 años), AEG intuyó la importancia que alcanzaría la coordinación de la producción, la marca y las comunicaciones por medio del diseño. Con esta idea pionera y clarividente, AEG se adelantaba a lo que a mediados del pasado siglo sería una disciplina de diseño integrado: lo que llamamos identidad corporativa e imagen global. La gran innovación de AEG consistió en la idea de incorporar a la empresa dos profesionales hasta entonces absolutamente ajenos a la plantilla de las organizaciones: el arquitecto, diseñador industrial y artista gráfico alemán Peter Behrens, y el sociólogo austriaco Otto Neurath. Ambos se encargaron de definir un “estilo” de empresa que la hizo célebre y alcanzó tanto el diseño arquitectónico e industrial como el gráfico
Behrens y Neurath se lanzaron a crear una imagen unitaria, una expresión formal coherente, y diseñaron un plan completo y minucioso. Behrens proyectó edificios, fábricas, oficinas y exposiciones. Diseñó productos, lámparas, ventiladores, juegos de té, electrodomésticos y material eléctrico industrial. Creó marcas, logos, tipografías, carteles, anuncios, folletos y catálogos.
Este ejemplo histórico se centró en la Calidad, el Diseño y el Servicio. Y ello es bien conocido por los diseñadores y los historiadores del diseño, que han tomado a la compañía AEG como creadora del concepto de identidad corporativa y como modelo de la dirección de arte.
Olivetti
Otro caso paradigmático es el ejemplo de Olivetti, en Italia, que coincide en el mismo año 1908, antes que se creara la escuela de la Bauhaus. Con la fundación de la empresa por Camillo Olivetti, en Ivrea, se pone en marcha la fábrica con 20 operarios.
Olivetti ha sido considerada un modelo por la claridad y coherencia de su política corporativa. Los productos; los edificios administrativos, industriales y comerciales; sus exposiciones; su política de patrocinios y sus comunicaciones en conjunto han tenido siempre el signo de la innovación y han constituido el sustrato de la imagen global de Olivetti. Complementariamente a esta actividad marcada por el diseño, deben considerarse las iniciativas públicas y sociales que la firma promueve en las áreas cívica, cultural y artística, que incorporan a su personalidad corporativa un alto valor añadido.
La organización coordinada de este conjunto de actividades se materializó en una estructura de seis Departamentos, dirigidos por Renzo Zorzi bajo la denominación Dirección de la Imagen Corporativa, DIC. Dicha Dirección abarca: Identidad Corporativa, Publicidad, Promoción y material audiovisual, Proyectos especiales, Diseño industrial y gráfico, Relaciones externas y Administración. Esta misma organización de las actividades de diseño y comunicación, DIC, fue una auténtica innovación en la gestión integrada.
La vertiente del diseño gráfico recubre desde el diseño de tipos de letra para las máquinas de escritura hasta los embalajes; desde cualquier tipo de comunicación técnica a los mensajes publicitarios; desde la identidad visual a los muchos objetos gráficos, libros, publicaciones y montajes de exposiciones; desde sus célebres carteles a las realizaciones audiovisuales y los proyectos especiales de carácter artístico y cultural.
El arte gráfico, el grabado y cualquier forma de arte relacionada con la imagen y la técnica se amplían con las actividades artísticas propias de la firma, y también por las obras representativas de las corrientes estéticas vanguardistas; obras que Olivetti encarga en exclusiva a artistas y diseñadores de todo el mundo.
Braun
El tercer ejemplo histórico de la integración del diseño en la empresa es el caso de la alemana Braun. En 1921, Max Braun, mecánico e ingeniero, iniciaba la fabricación de tubos y transformadores, condensadores, circuitos y diales para el mercado de la radio-fonografía. Después de cinco años la compañía Max Braun tenía 180 empleados.
1955 fue un año decisivo y trascendente para la compañía. Braun emprendió un proyecto revolucionario basado en la innovación cualitativa y el diseño. Fue un salto espectacular en el desarrollo de la marca. El iniciador de este gran cambio fue el Dr. Fritz Eichler, que proyectó los nuevos productos de Braun, con la colaboración de la célebre Hochschule für Gestaltung, la escuela de Ulm continuadora de la Bauhaus. El equipo de innovación y diseño fue formado por el diseñador Hans Gugelot con las incorporaciones determinantes del diseñador industrial Dieter Rams y el diseñador gráfico Wolfgang Schnittel, verdaderos creadores del “estilo Braun”.
A partir de entonces se desarrolló el concepto corporativo, que fue materializado y extendido según criterios muy precisos que marcaron el crecimiento y la implantación internacional de la compañía. 1955 fue el año del lanzamiento espectacular de su nuevo programa de productos innovadores que sorprendió al mundo por su diseño radicalmente innovador, su avanzada tecnología y su calidad impecable.
Dos años después de esta irrupción de Braun en el mercado internacional, empezaría a recibir toda clase de premios y distinciones: en la Trienal de Milán, el MOMA de Nueva York, la Documenta de Kassel, el Berliner Kunstpreis der jungen Generation, el Interbythmas de Moscú, el Compasso d’Oro milanés, el Eurostar de París y el premio del International Council of Design Association de Londres. Igualmente sorprendentes fueron las aportaciones de Braun a la Feria Mundial de Bruselas, de Canadá, Finlandia, Viena y Suiza, al Japanese Council Industrial Design de Tokio, el Brand and Packaging de Checoslovaquia, el Housewares Show de Chicago.
El historial de Braun está coronado de aciertos y de innovaciones. El diseño se incorporó a la organización siendo parte de su estructura, de sus procesos, de su estrategia y de sus éxitos.
Informe sobre diseño y empresa en España, a día de hoy
Los casos históricos que he traído aquí fueron excepciones avanzadas en la era industrial europea. Un tiempo que pasó y ha sido sustituido por la era de la información y la cultura de servicio. Es otro tiempo, pero el diseño vuelve a las empresas.
El Observatorio del Diseño del FAD (Fomento de las Artes y el Diseño) de Barcelona, la capital catalana, acaba de publicar un informe que incluye una investigación llevada a cabo, con entrevistas a 400 empresas. El objeto del estudio ha sido determinar el grado de implantación del diseño en la estructura y los procesos de la propia organización.
Según este informe, ocho de cada diez empresas en Cataluña incorporan el diseño en alguno de sus procesos internos, ya sea en la concepción de productos o aparatos en el área de la producción, ya sea en el diseño de marcas y logos, identidad corporativa, sitios web, catálogos, publicaciones, packaging o exposiciones en el área de la comunicación.
Se constata que la disciplina más generalizada en las empresas catalanas es el diseño gráfico. El sector industrial, los servicios y la construcción son los más activos en esta corriente de la integración del diseño en las organizaciones.
Las actividades de diseño gráfico se reparten entre el campo creativo con nuevas marcas, productos y servicios, y el campo del rediseño con la actualización de la identidad, las marcas, la identidad corporativa y la comunicación gráfica.
El informe del FAD subraya el proceso de cambio generacional que están viviendo algunas pymes. Se confirma así que las nuevas generaciones de managers traen aires de innovación y reconocen la importancia estratégica del diseño en la carrera de la competitividad y en la creación de valor.
Las empresas consultadas revelan que el cambio generacional favorece la implantación de departamentos de diseño y de equipos trans-disciplinares. Muchas empresas reconocen que están empezando en esta línea y aseguran que esperan hacer mucho más y piensan impulsar mayores niveles de rendimiento.
Una de las conclusiones más esperanzadoras para los diseñadores es el hecho de que las empresas reconocen que han de tener integrado el departamento en la estructura organizativa, igual como el de marketing o el comercial. “El diseño no se puede imponer desde fuera”, declara un empresario. “Es como el marketing, algo que emerge de la propia empresa y es parte de su dinámica”.
El estudio considera la crisis actual como una oportunidad histórica: “Ahora más que nunca, la calidad del producto, su presentación, la promoción, la imagen de la empresa y un mejor conocimiento de las necesidades de los clientes son los elementos clave para diferenciarse y competir con éxito”, declara uno de los empresarios encuestados.
El colofón que cierra el informe habla por sí solo: “Con la crisis, todo se agudiza. Sólo con innovación y diseño podremos competir”.
Para terminar, una última consideración en relación con el pasado y el presente. Si en todo el siglo pasado fueron pocas las empresas avanzadas que incorporaron el diseño a la organización como una herramienta productiva y estratégica, tal vez en nuestra época los ejemplos que se irán produciendo serán menos vistosos, porque serán muchas más las empresas que adoptarán el diseño. Porque serán muchas y cada vez más las empresas que sigan esta línea de innovación. Con lo cual la calidad de los productos y de las comunicaciones elevarán su nivel y contribuirán a la mejora de la profesión proyectual y a la mayor calidad de vida de las personas.
Esther, Coordinadora : esthercostam@gmail.com
2:56 pm | 17 | |
Autor: Carlos Fabián Camargo G.
Pensaba que era una persona creativa y con una habilidad manual moderada. Me sonaban bonitos los nombres de las materias y tenía una idea romántica de que iba a ser algo así como colorista… Afortunadamente, la realidad fue otra y me encontré con un universo absolutamente encantador… Me habría gustado también estudiar economía o cine, pero me gusta mucho lo que el diseño me ofrece.
Fue algo coyuntural, queríamos hacer un lugar donde el diseño fuera el jefe, el norte, el negocio. Todos estábamos en un momento de nuestras carreras que era bueno, porque ya habíamos pasado por empresas o por experiencias que nos habían dado conocimientos útiles. En lo personal, yo no quería ser un Freelance y tener que hacerlo todo yo sola. Tampoco quería seguir en empresas donde lo que yo hacía era una parte pero no el todo. Yo quería demostrar que con una visión más amplia, el diseño gráfico podría ser un excelente negocio.
El dominio estaba disponible y sonaba bonito. Ahora que lo miro en perspectiva, es un nombre que nos ha ayudado a construir una marca. Los clientes hablan de Mottif como algo real, que existe, como un interlocutor válido, técnico, profesional… Yo me siento muy orgullosa de mi marca. Es posible que al final del año seamos una marca registrada.
Mottif siempre ha creido en las estructuras horizontales donde todo es importante pero todos tienen una función. En la medida en que hemos crecido, hemos podido contratar gente nueva y crear nuevos cargos, por ejemplo el área administrativa (Marcela) y de comunicaciones (Catalina) es muy fuerte ahora. También tenemos un área de publicaciones con la que estamos gratamente satisfechos (Carlos). Tenemos la figura de los diseñadores junior que se encargan del montaje y de proyectos más pequeños (Carlos) (Carolina). Los socios son a su vez diseñadores senior. Juan Esteban que es reconocido por su proyecto Popular de Lujo, es el “diseñador integral”, es el que tiene la visión más completa de calidad (Juan). Mario Forero es el diseñador más juicioso y más productivo en proyectos web y sobre todo multimedia, su aporte en temas de e-learning ha sido determinante para Mottif (Mario). Rafael Puyana, que esta de año sabático, es el experimentador, el aventurero, el que busca siempre una forma diferente de hacer las cosas (Rafael) Y yo Angela Jiménez, soy los “pies en la tierra”, hago gerencia, finanzas, ventas, administración y relaciones públicas por un lado, pero me gusta mucho la parte de los conceptos, la estrategia y a veces hago diseño (Angela). Tenemos además asesores financieros, contables y jurídicos. Y trabajamos en equipo con empresas como http://www.maintask.com y http://www.dotsystem.net en el desarrollo de software y aplicaciones. Ahora que lo escribo, es un equipo en el que puede haber hasta 30 personas involucradas.
Una de mis funciones es hacer el cronograma y asignar y controlar los proyectos. 35 proyectos mensuales en promedio. La idea es que un senior arranca y un junior termina, con el soporte del área de comunicaciones.
PC a la lata.
Largo…. Llego temprano, verifico que todos lleguen, que tengan lo que necesitan para hacer sus proyectos, llamo a los clientes, voy a citas, reviso cronograma, presento los proyectos…. yo tengo un trabajo frenético en el que hago mil cosas al tiempo… e-mail, messenger, teléfono, clientes en la oficina, taxi a la lata… Mi tiempo no es mio, todo el mundo me pone citas en la agenda… Es un poco loco, pero cuando miro la lista de nuestros clientes, me siento orgullosa y pienso que vale la pena.
Cuando quiero diseñar separo en la agenda uno o dos días y procuro no hacer otras cosas. Pero es difícil. Claro que tengo la ventaja que puedo escoger que proyectos hago, y me siento bien haciéndolos.
Existir. Hacer cosas lindas. Dar las gracias cuando alguien nos recomienda. Tener una super papelería, una super página. Centralizar las peleas y los conflictos. Negociar. Celebrar cuando las cosas salen bien. Presentar unos clientes con otros. Tener relaciones de igual a igual con los clientes. Mottif ha hecho muy pocas cosas por conseguir clientes nuevos, pero las que ha hecho han sido buenas en su momento. En estos negocios funciona más el prestigio, que los avisos y la publicidad en general.
Eso depende mucho del tipo de proyecto. Tenemos metodologías que abarcan desde la contratación hasta la entrega. Todo empieza con una asesoría que le ayuda a determinar a los clientes lo que realmente necesitan, esto se cotiza, se contrata, luego se inicia el levantamiento de la información, la estructuración, luego las pautas de diseño, la aprobación y finalmente el montaje y la entrega. Lo que hemos aprendido es que entre más estrictos somos en la aprobación, más eficientes son los proyectos.
De muchas formas, pero sobre todo entendiendo quien es el cliente… El cliente ideal es el que asume que no entiende y es feliz de que uno le organice la vida. Con ese es fácil…. de ahí en adelante la cosa se va complicando, hasta el cliente que no sabe nada pero esta convencido de que por haber navegado en Internet es un As en el tema. Yo uso muchas estrategias, por ejemplo los proyectos tipo B, en los que se le informa al cliente que en adelante él dirige el proyecto…. eso los angustia mucho y luego te dejan trabajar. Otra cosa es explicarles el perfil de las personas que están haciendo su trabajo. Otra es hacerles preguntas como: ¿Me puedes explicar la estrategia de comunicación asociada a esta decisión?. La más sana es explicar claramente la idea. En términos fáciles. Mottif no le dice “si a todo” a sus clientes. Les explicamos que hacer cambios aleatorios no es diseñar sino hacer “sopa”. La verdad entre mas conocidos somos y entre más sofisticados son los clientes, más fluye el proceso. Una vez tuve un cliente que se ponía furioso de que su proyecto no se pareciera a los de mis otros clientes, yo le explique que esos clientes me dejaban trabajar y asesorarlos, y fué más fácil de ahí en adelante. En nuestra página tenemos algunos artículos para no-diseñadores, que pueden ser muy ilustrativos.
Si muchísimo. Es algo super complicado de manejar. Pero lo que averiguamos es que, por ejemplo, la no entrega de la información es incumplimiento del contrato y se deben re-negociar los términos. Esto nos sirve mucho como argumento. La gente que no paga es complicada, pero es algo inevitable y pasa en todos los negocios.
Un buen cliente confía en uno y lo ve como un asesor. Un mal cliente piensa que tiene las mejores ideas y que uno solo es un chofer del Corel. Pero eso tiene que ver con la actitud del diseñador. El orgullo es clave en este punto.
Eso es cíclico. Aunque siempre estamos llenos de trabajo, hemos pasado por todo, a veces no hay plata, a veces hay clientes necios que complican todo, a veces se mete uno en negocios malos… Pero también hace proyectos lindos de los que se siente orgulloso, o aprende cosas del trabajo en equipo, o conoce gente super interesante, o se encuentra con un blog que habla de uno, o lo invitan a dar una conferencia… En este momento yo me siento muy feliz, por ejemplo, porque muchos clientes han vuelto con comentarios como: Yo hago lo que ustedes digan… o me fué super gracias a ustedes… También porque tengo un equipo de gente adorable, que me aguanta y me entiende y que además hace cosas lindas… que más puedo pedir?
De lo experimental tengo mis reservas. Me parece que ser “experimental” es un camino gris en el que uno se pone todos los retos y al final no hay un reto en si… Me gusta más la gente que de los peores escenarios y de los temas mas aburridos genera ideas brillantes… A mi me gusta que seduzcan mi inteligencia… Me gusta la simpleza sin pretensiones, me jarta el experimentador que al no darse a entender genera un “club / religión / secta” de los que si lo entienden y están a su nivel… Valoro lo experimental en la medida en que es un reflejo de una búsqueda personal, lo que no me convence son los caminos fáciles. Habiendo dicho lo anterior, aclaro que la gente que trabaja en Mottif ha desarrollado muchos proyectos experimentales, de diferentes tamaños que pretenden aportar o simplemente ser un divertimento.
El diseño comercial ha mejorado mucho y se ven muchas influencias y corrientes, como que hay una avidez, un hambre, una necesidad de crear y poco a poco se encuentra uno con cosas más interesantes. Para mi la “Perubólica” y en Internet han sido claves en la entrada a un mundo más universal.
La pasión es importante a la hora de vivir. A mi me encanta la gente apasionada, gritona, intensa, loca… me agotan pero me gustan… Pero la experiencia es clave. Yo creo que un 50-50.
Les falta: Vanidad. Viajar. Orgullo. Vanidad. Cultura general. Control. Gerencia. Negociación. Seriedad. Visión de empresa. Vanidad. Idiomas. Moda. Tendencias. Al diseño colombiano le falta gestión, promoción, espacios, discusión. Sería ideal que hubiera nuevas figuras destacadas ya sean individuales o colectivas, que le aportaran orgullo a la profesión.
Les sobra: Frases como: “En este país no se puede hacer nada”, “Yo le rebajo”, “Si doctor”, “Yo se lo pongo verde, no se preocupe”, “Eso no se nota”, “Le traje el diseñito”, “Ahí está! Yo le encimo el diseño de la papelería” … Al diseño colombiano le sobran diseñadores que no muestran su trabajo, que tienen miedo a la crítica, que no entienden la importancia de mostrar lo que uno hace. Le sobran personas que “diseñan” sin ser diseñadores.
Que se proyecte para vivir bien, para viajar, para darse gusto, para tener el mejor equipo… Que lea. Que escriba. Que sueñe. Que hable. Que entienda que el diseño no lo es todo, pero como hace de bonita la vida. Pero sobre todo que el diseño es una profesión como cualquier otra de la que debe sentirse orgulloso.
Que este dispuesto a aprender. Que sea disciplinado. Que tenga sentido del humor y que se ría de si mismo. Que esté dispuesto a trabajar en equipo y a hacer más fuerte la marca.
El mundo globalizado es un escenario de negociación en el que todo tiene un precio. Es un mundo de mercados, sin fronteras, donde solo importan temas como costos, marcas, velocidad y tecnología. Nosotros no estamos listos. Nos intimida el gringo. No lo vemos como un igual… y solo entre iguales se negocia. Tenemos muchos complejos, tanto que nos toca hacer campañas para creer en lo nuestro… que boleta!
Mil gracias por pensar en mi y en Mottif. Me encantaría que visitaran nuestra página: www.mottif.com Por favor escríbanos, colgaremos sus comentarios en nuestra página.
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Autor: Ángela Jiménez
1- Introducción
Después de varios años de trabajar en una compañía dedicada al diseño, he compilado algunas de las situaciones más frecuentes entre el cliente y el diseñador. En muchos casos el manejo de estas situaciones facilita obtener buenos resultados. Si usted ve a su diseñador como un consultor, como a su médico de confianza, como a su abogado confidente, es probable que el resultado sea exitoso
Para empezar es muy importante aclarar que el diseño no es un problema de gustos o preferencias… Incluso no es un problema que dependa exclusivamente de la inspiración… El buen diseño, es la mezcla justa de los elementos… es la re-creación de la realidad por esto la modifica, la distorsiona, la refresca… El buen diseño genera emociones, ideas, sentimientos… Refleja conceptos, posiciones, ideologías… No se somete a fórmulas y está dispuesto a romper las reglas.
El diseñador es un estratega, que combina las variables de la realidad con conceptos de comunicación para mostrar algo que ya existe de una forma totalmente nueva.
Piense en esto: Si usted va al médico y pide que le recete Ambramicina, podría tener un médico irresponsable, que le receta el medicamento sin conocer el estado de su salud. Claro, existe la posibilidad de que usted realmente necesite Ambramisina, pero también es probable que exista un medicamento más avanzado, que usted no necesite este antibiótico, que usted sea alérgico, que usted tenga cierta extraña adicción, que sea hipocondríaco… Un buen diseñador es un consultor que debe diagnosticar sus necesidades a partir de una entrevista juiciosa y estructurada. El diseñador está para proponer soluciones de comunicación dentro del contexto de un problema.
Vea el diseño como una herramienta … En términos prácticos, un buen diseño es la diferencia entre que sus productos se vean baratos o caros, entre estar bien vestido y verse espectacular, entre ser visto y ser deseado.
2- No pida tres propuestas, pida un buen proyecto
Pregunta: ¿Le pide usted a sus abogados, 3 propuestas de contrato? ¿Le pide usted a sus médicos 3 propuestas de medicamento? ¿Le pide usted a su carnicero 3 modelos de corte de chatas? No. Usted pide el mejor contrato, el mejor medicamento y las mejores chatas.
Con el diseño es igual. Pida el mejor diseño. Dedíquele tiempo a analizar la situación, las necesidades, las opciones… Decisiones como el color, la tipografía o la imagen deben provenir de un concepto creado en equipo con su diseñador.
Piense desde su producto, no piense desde sus preferencias: Por ejemplo, a usted no le gusta el verde, pero su compañía vende espinacas… Qué hacer?
No piense en el verde… piense en sus opciones… Empáquelas en negro y dorado y duplique su precio, o envuélvalas en papel craft y ofrézcalas en mercados de alimentos orgánicos, o distribúyalas en bolsas transparentes y empacadas al vacío y haga negocios con la NASA. Son sus espinacas, y el éxito del diseño depende del contexto.
3- De tín marín … cómo escoger un buen diseñador

Ya sea que usted esté buscando un diseñador freelance o una oficina de diseño, es importante que tenga en cuenta los siguientes aspectos:
Trabaje con un diseñador con el que se identifique.
Prefiera un diseñador brutalmente sincero a uno sospechosamente complaciente. No trabaje con alguien que le diga “si” a todo, “su mejor amiga no le va a decir que se ve gorda o que está mal vestida”.
Escoja a alguien que sea capaz de decirle que está equivocado a partir de conceptos y ejemplos.
Tome la decisión a partir del portafolio, preferiblemente de proyectos experimentales y/o personales, es en ellos donde se puede ver el verdadero alcance de un diseñador.
4- Pequeños consejos, grandes proyectos
A continuación encontrará algunas ideas que pueden servirle cuando inicie un proyecto con un diseñador.
Déjese sorprender. Corra riesgos. Enfóquese en compilar la mejor información de sus productos y servicios. Déle al diseñador la misión de interpretar y de crear soluciones innovadoras.
Lo que funciona para unos no funciona para otros. No se complique mirando exclusivamente lo que otros hacen. Use esta información a manera de inventario, y preocúpese por saber que funciona para usted.
Haber navegado en Internet no implica saber de Internet. Así como ser un fanático del fútbol no implica que usted sea el mejor director técnico. (Aunque este seguro de ello).
Invierta en fotografía. Un producto + una mala fotografía = un producto barato o malo.
Pensar en grande no implica invertir en grande. Invierta en grandes ideas con presupuestos moderados.
Si su logotipo lo hizo su hijo en Power Point, si no se ve bien en su versión en negro, si no se entiende cuando lo manda por fax, si tiene muchísimos elementos, si hace que su empresa se vea pequeña, poco seria, o ingenua… usted no tiene un logotipo.