4:48 pm | 06 | |
Autor: Vargas - webargas2.blogspot.com
4:10 pm | 17 | |
Autor: Carlos Fabián Camargo para la ADG
Diseño Gráfico en la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín
Artes Plásticas en la Universidad Nacional, sede Medellín.
Porque era nuestra oportunidad de tener control sobre lo que queríamos hacer. El nombre se debe a que nuestro primer local quedaba en un cuarto piso
Realizar buenos trabajos. Un cliente contento siempre recomienda a quien le hizo un buen trabajo
En cuanto a los presupuestos, tenemos una lista de precios que es solo una base que se ajusta hacia arriba o hacia abajo dependiendo de la complejidad del proyecto y de la cantidad de horas o días que pensamos dedicarle al proyecto.
El proceso se basa en tres grandes etapas:
1- Planteamiento: Definición, Cotización, Cronograma, Sondeo, Conocimiento
2- Proceso: Investigación, Especulación/Propuesta
3- Entrega: Evaluación, Finalización
La idea correcta tiene algo de subjetivo, por lo general siempre tratamos de evaluar las propuestas basándonos en los objetivos y lineamientos iniciales, por ello es muy importante una comunicación fluida con el cliente para tener los suficientes argumentos al momento de proponer.
El día de la presentación se le explica al cliente por qué creemos que la propuesta cumple con los objetivos propuestos y tratamos de exponerles el componente subjetivo de las piezas, es decir, por qué nos gusta el resultado.
En el asunto económico hemos sido muy afortunados con nuestros clientes pues hasta el momento han sido muy cumplidos, esto también depende del diseñador pues nos cuidamos de trabajar con clientes serios, por eso nunca está de más informarse sobre quién es el cliente, qué hace y si tiene sitio web es una visita obligada. Con la entrega de información, incluimos esto dentro del cronograma del proyecto y siempre dejando de manifiesto que el atraso repercute en el cronograma del proyecto.
Son dos vertientes que poco a poco se irán encontrando, pues actualmente percibo que fueran dos ramas distintas, digo esto porque por lo general cuando invitan a diseñadores a mostrar su trabajo hay un gran porcentaje de lo experimental. Quizás por la mentalidad de los mismos clientes y su miedo a arriesgarse, y en eso también contribuyen los diseñadores que se refugian en las fórmulas conocidas, que pocas veces lo experimental y lo comercial confluyan en un mismo proyecto
Por eso nos gusta trabajar especialmente con clientes que están abiertos a que en sus piezas haya experimentación.
Realmente no nos consideramos diseñadores de fuentes, eso son palabras mayores, digamos que somos aficionados y hemos dado nuestros primeros pasos en las fuentes de pantalla que presentan cierta facilidad en su diseño. El diseño de estas fuentes se dio como resultado de tener una mejor presentación y lectura de textos en pantalla para sitios web que hemos diseñado.
Pues fue motivo de mucha alegría, la verdad no nos esperábamos la mención, estábamos más que contentos con haber sido seleccionados para las exposiciones itinerantes.
Pues dentro de la experimentación que estábamos teniendo con las fuentes para pantalla yo ya había creado un par antes, pero eran versiones mejoradas de ciertos tipos que al ser llevados a pixel se estropeaban. Luego tomamos la decisión de hacer una familia para nosotros, así que Alejandro se dió a la tarea de diseñar los caracteres y yo me encargué de crear los archivos.
Fué en 2004. Yo sentía que había unas fuentes de pantalla que me gustaría usar pero que no había podido encontrar en el mercado. Por eso decidimos hacerlas. Creo que es de las carencias en la oferta de donde salen algunas de las mejores ideas de diseño.
En el momento es algo incierto, personalmente me gustaría diseñar una familia tipográfica para texto y no sólo para pantalla, pero requiere mucho tiempo y dedicación para que sea algo de verdad rescatable y los proyectos dejan poco tiempo para ello.
Esa es la idea. Ojalá tengamos el tiempo.
Pues es un futuro muy promisorio, ya que acercaría mucho más a la web de entender cómo pensamos los humanos o a qué nos referimos cuando estamos buscando algo ya que implementaría de significado todo el contenido de la web, pero lo más importante que me parece a mí es que podríamos consultar información en contexto, ahora bien, desde el punto de vista del diseño es interesante pensar que todo lo que esté en la web contendrá un significado el cual fue dado inicialmente por su autor y se enriquecerá por las las redes sociales que cada vez serán más grandes, dándose el caso que cambie su significado en el transcurso del tiempo.
Creo que el reto del diseñador es adaptarse siempre a los cambios del medio y de esta manera agregar valor visual a esos contenidos.
En mi opinión cambiaría la palabra inspiración por atención, pues siempre trato de estar atento a lo que pasa en el mundo (noticias, blogs, tendencias, pensamiento, etc) y en mi entorno, pues nunca se sabe de dónde pueden surgir las ideas. Lo increíble del diseño es que es más rico cuando se nutre de disciplinas diferentes al diseño mismo: música, cine, literatura, antropología, etc. lo cual hace que siempre se tenga una aproximación distinta.
La inspiración viene de todo lo que vemos todos los días. Cuando se está pensando en un proyecto, la idea inicial viene de cualquier lado como producto de la observación y el pensamiento, pero luego se enriquece con el trabajo. Cuando se tiene la idea inicial, el proceso arroja nuevas ideas; y entre mas tiempo se le dedique al proyecto, mejores ideas llegan a mejorar el resultado
Un espacio pequeño con dos escritorios grandes, 2 computadores de escritorio y dos portátiles, muchos muñecos de plástico y lata, libros, revistas, afiches y algo de arte en las paredes.
No todo está en la universidad o donde se está estudiando, son sólo facilitadores; todo depende de lo que cada cual haga por enriquecerse, el diseño es de por sí una disciplina investigadora, hay que estar siempre cuestionándose, de lo contrario siempre se estará mirando que están haciendo los otros para tratar de imitarlo, lo cual no es malo, es un buen inicio, pero el peligro está en quedarse en esta etapa de “yo puedo hacerlo mejor”, hay que tratar de llegar a “yo puedo hacerlo distinto (y mejor)”.
Que lo disfruten y hagan las cosas con placer. sólo con pasión se logran buenos resultados. Si no hay una inmensa pasión por la imagen, es mejor buscar otra carrera. También es importante estar siempre viendo y leyendo cosas en Internet, libros y revistas, para ver qué se está haciendo en Colombia y en el mundo, no solo como inspiración si no también para lograr proponer cosas nuevas.
Sólo agradecer por tenernos en cuenta, nos pone muy contentos y espero que las respuestas no hayan sido muy ladrilludas.
Espero que a alguien le sirva… que lo inspire a tratar de ser mejor siempre, de innovar, y de aportar su granito de arena para que el diseño en Colombia crezca en cantidad, calidad e identidad. y Gracias por invitarnos…
2:56 pm | | |
Autor: Carlos Fabián Camargo G.
Pensaba que era una persona creativa y con una habilidad manual moderada. Me sonaban bonitos los nombres de las materias y tenía una idea romántica de que iba a ser algo así como colorista… Afortunadamente, la realidad fue otra y me encontré con un universo absolutamente encantador… Me habría gustado también estudiar economía o cine, pero me gusta mucho lo que el diseño me ofrece.
Fue algo coyuntural, queríamos hacer un lugar donde el diseño fuera el jefe, el norte, el negocio. Todos estábamos en un momento de nuestras carreras que era bueno, porque ya habíamos pasado por empresas o por experiencias que nos habían dado conocimientos útiles. En lo personal, yo no quería ser un Freelance y tener que hacerlo todo yo sola. Tampoco quería seguir en empresas donde lo que yo hacía era una parte pero no el todo. Yo quería demostrar que con una visión más amplia, el diseño gráfico podría ser un excelente negocio.
El dominio estaba disponible y sonaba bonito. Ahora que lo miro en perspectiva, es un nombre que nos ha ayudado a construir una marca. Los clientes hablan de Mottif como algo real, que existe, como un interlocutor válido, técnico, profesional… Yo me siento muy orgullosa de mi marca. Es posible que al final del año seamos una marca registrada.
Mottif siempre ha creido en las estructuras horizontales donde todo es importante pero todos tienen una función. En la medida en que hemos crecido, hemos podido contratar gente nueva y crear nuevos cargos, por ejemplo el área administrativa (Marcela) y de comunicaciones (Catalina) es muy fuerte ahora. También tenemos un área de publicaciones con la que estamos gratamente satisfechos (Carlos). Tenemos la figura de los diseñadores junior que se encargan del montaje y de proyectos más pequeños (Carlos) (Carolina). Los socios son a su vez diseñadores senior. Juan Esteban que es reconocido por su proyecto Popular de Lujo, es el “diseñador integral”, es el que tiene la visión más completa de calidad (Juan). Mario Forero es el diseñador más juicioso y más productivo en proyectos web y sobre todo multimedia, su aporte en temas de e-learning ha sido determinante para Mottif (Mario). Rafael Puyana, que esta de año sabático, es el experimentador, el aventurero, el que busca siempre una forma diferente de hacer las cosas (Rafael) Y yo Angela Jiménez, soy los “pies en la tierra”, hago gerencia, finanzas, ventas, administración y relaciones públicas por un lado, pero me gusta mucho la parte de los conceptos, la estrategia y a veces hago diseño (Angela). Tenemos además asesores financieros, contables y jurídicos. Y trabajamos en equipo con empresas como http://www.maintask.com y http://www.dotsystem.net en el desarrollo de software y aplicaciones. Ahora que lo escribo, es un equipo en el que puede haber hasta 30 personas involucradas.
Una de mis funciones es hacer el cronograma y asignar y controlar los proyectos. 35 proyectos mensuales en promedio. La idea es que un senior arranca y un junior termina, con el soporte del área de comunicaciones.
PC a la lata.
Largo…. Llego temprano, verifico que todos lleguen, que tengan lo que necesitan para hacer sus proyectos, llamo a los clientes, voy a citas, reviso cronograma, presento los proyectos…. yo tengo un trabajo frenético en el que hago mil cosas al tiempo… e-mail, messenger, teléfono, clientes en la oficina, taxi a la lata… Mi tiempo no es mio, todo el mundo me pone citas en la agenda… Es un poco loco, pero cuando miro la lista de nuestros clientes, me siento orgullosa y pienso que vale la pena.
Cuando quiero diseñar separo en la agenda uno o dos días y procuro no hacer otras cosas. Pero es difícil. Claro que tengo la ventaja que puedo escoger que proyectos hago, y me siento bien haciéndolos.
Existir. Hacer cosas lindas. Dar las gracias cuando alguien nos recomienda. Tener una super papelería, una super página. Centralizar las peleas y los conflictos. Negociar. Celebrar cuando las cosas salen bien. Presentar unos clientes con otros. Tener relaciones de igual a igual con los clientes. Mottif ha hecho muy pocas cosas por conseguir clientes nuevos, pero las que ha hecho han sido buenas en su momento. En estos negocios funciona más el prestigio, que los avisos y la publicidad en general.
Eso depende mucho del tipo de proyecto. Tenemos metodologías que abarcan desde la contratación hasta la entrega. Todo empieza con una asesoría que le ayuda a determinar a los clientes lo que realmente necesitan, esto se cotiza, se contrata, luego se inicia el levantamiento de la información, la estructuración, luego las pautas de diseño, la aprobación y finalmente el montaje y la entrega. Lo que hemos aprendido es que entre más estrictos somos en la aprobación, más eficientes son los proyectos.
De muchas formas, pero sobre todo entendiendo quien es el cliente… El cliente ideal es el que asume que no entiende y es feliz de que uno le organice la vida. Con ese es fácil…. de ahí en adelante la cosa se va complicando, hasta el cliente que no sabe nada pero esta convencido de que por haber navegado en Internet es un As en el tema. Yo uso muchas estrategias, por ejemplo los proyectos tipo B, en los que se le informa al cliente que en adelante él dirige el proyecto…. eso los angustia mucho y luego te dejan trabajar. Otra cosa es explicarles el perfil de las personas que están haciendo su trabajo. Otra es hacerles preguntas como: ¿Me puedes explicar la estrategia de comunicación asociada a esta decisión?. La más sana es explicar claramente la idea. En términos fáciles. Mottif no le dice “si a todo” a sus clientes. Les explicamos que hacer cambios aleatorios no es diseñar sino hacer “sopa”. La verdad entre mas conocidos somos y entre más sofisticados son los clientes, más fluye el proceso. Una vez tuve un cliente que se ponía furioso de que su proyecto no se pareciera a los de mis otros clientes, yo le explique que esos clientes me dejaban trabajar y asesorarlos, y fué más fácil de ahí en adelante. En nuestra página tenemos algunos artículos para no-diseñadores, que pueden ser muy ilustrativos.
Si muchísimo. Es algo super complicado de manejar. Pero lo que averiguamos es que, por ejemplo, la no entrega de la información es incumplimiento del contrato y se deben re-negociar los términos. Esto nos sirve mucho como argumento. La gente que no paga es complicada, pero es algo inevitable y pasa en todos los negocios.
Un buen cliente confía en uno y lo ve como un asesor. Un mal cliente piensa que tiene las mejores ideas y que uno solo es un chofer del Corel. Pero eso tiene que ver con la actitud del diseñador. El orgullo es clave en este punto.
Eso es cíclico. Aunque siempre estamos llenos de trabajo, hemos pasado por todo, a veces no hay plata, a veces hay clientes necios que complican todo, a veces se mete uno en negocios malos… Pero también hace proyectos lindos de los que se siente orgulloso, o aprende cosas del trabajo en equipo, o conoce gente super interesante, o se encuentra con un blog que habla de uno, o lo invitan a dar una conferencia… En este momento yo me siento muy feliz, por ejemplo, porque muchos clientes han vuelto con comentarios como: Yo hago lo que ustedes digan… o me fué super gracias a ustedes… También porque tengo un equipo de gente adorable, que me aguanta y me entiende y que además hace cosas lindas… que más puedo pedir?
De lo experimental tengo mis reservas. Me parece que ser “experimental” es un camino gris en el que uno se pone todos los retos y al final no hay un reto en si… Me gusta más la gente que de los peores escenarios y de los temas mas aburridos genera ideas brillantes… A mi me gusta que seduzcan mi inteligencia… Me gusta la simpleza sin pretensiones, me jarta el experimentador que al no darse a entender genera un “club / religión / secta” de los que si lo entienden y están a su nivel… Valoro lo experimental en la medida en que es un reflejo de una búsqueda personal, lo que no me convence son los caminos fáciles. Habiendo dicho lo anterior, aclaro que la gente que trabaja en Mottif ha desarrollado muchos proyectos experimentales, de diferentes tamaños que pretenden aportar o simplemente ser un divertimento.
El diseño comercial ha mejorado mucho y se ven muchas influencias y corrientes, como que hay una avidez, un hambre, una necesidad de crear y poco a poco se encuentra uno con cosas más interesantes. Para mi la “Perubólica” y en Internet han sido claves en la entrada a un mundo más universal.
La pasión es importante a la hora de vivir. A mi me encanta la gente apasionada, gritona, intensa, loca… me agotan pero me gustan… Pero la experiencia es clave. Yo creo que un 50-50.
Les falta: Vanidad. Viajar. Orgullo. Vanidad. Cultura general. Control. Gerencia. Negociación. Seriedad. Visión de empresa. Vanidad. Idiomas. Moda. Tendencias. Al diseño colombiano le falta gestión, promoción, espacios, discusión. Sería ideal que hubiera nuevas figuras destacadas ya sean individuales o colectivas, que le aportaran orgullo a la profesión.
Les sobra: Frases como: “En este país no se puede hacer nada”, “Yo le rebajo”, “Si doctor”, “Yo se lo pongo verde, no se preocupe”, “Eso no se nota”, “Le traje el diseñito”, “Ahí está! Yo le encimo el diseño de la papelería” … Al diseño colombiano le sobran diseñadores que no muestran su trabajo, que tienen miedo a la crítica, que no entienden la importancia de mostrar lo que uno hace. Le sobran personas que “diseñan” sin ser diseñadores.
Que se proyecte para vivir bien, para viajar, para darse gusto, para tener el mejor equipo… Que lea. Que escriba. Que sueñe. Que hable. Que entienda que el diseño no lo es todo, pero como hace de bonita la vida. Pero sobre todo que el diseño es una profesión como cualquier otra de la que debe sentirse orgulloso.
Que este dispuesto a aprender. Que sea disciplinado. Que tenga sentido del humor y que se ría de si mismo. Que esté dispuesto a trabajar en equipo y a hacer más fuerte la marca.
El mundo globalizado es un escenario de negociación en el que todo tiene un precio. Es un mundo de mercados, sin fronteras, donde solo importan temas como costos, marcas, velocidad y tecnología. Nosotros no estamos listos. Nos intimida el gringo. No lo vemos como un igual… y solo entre iguales se negocia. Tenemos muchos complejos, tanto que nos toca hacer campañas para creer en lo nuestro… que boleta!
Mil gracias por pensar en mi y en Mottif. Me encantaría que visitaran nuestra página: www.mottif.com Por favor escríbanos, colgaremos sus comentarios en nuestra página.
8:18 pm | 16 | |
Autor: David Beltrán |Diseñador Gráfico | Unal
Una imagen vale más que mil palabras, dicen por ahí… pero una palabra mal aplicada puede echar por la borda todo un trabajo de imagen. La verdad es que nuestra noble profesión es muy sensible a estocadas fulminantes que pueden entorpecer el “carácter profesional” que mostramos ante nuestros clientes.
Últimamente nos inquieta mucho la parte económica, fórmulas, pócimas mágicas que nos establezcan una retribución en dinero real y justa para el cliente como para el diseñador. A la final cada uno tiene su estilo de “matar pulgas” y desde que se sienta al menos cómodo, va a seguir aplicando su método infalible (sin entrar en la discusión si es correcto o no tal método).
Un profesional en Diseño Gráfico siempre va a tener la oportunidad de asesorar a cualquier cliente, en cualquier dimensión, desde un folleto hasta toda la parte estratégica de comunicación interna y externa. El cliente en la parte legal, comercial, de recursos humanos o cualquier otra, está sensible de pedir soporte profesional. Esa es la lógica en el ambiente laboral y de negocios: todos ofrecemos algo y necesitamos otras cosas. Así funcionan el universo y así hay flujo monetario, todos consumen, todos trabajan, todos necesitan, todos suplen necesidades. Cualquier sistema económico funciona así.
Pero yo me pregunto a mí mismo: “Mí mismo, ¿por qué a nosotros, los Diseñadores Gráficos nos da terror pedir asesoría de un tema que no manejemos y simplemente asumimos que no lo necesitamos?” No somos omnipotentes y no tenemos autosuficiencia. La parte legal, tributaria y hasta la parte nutricional depende del concepto del experto en cada área. Espero que nosotros no aspiremos a ser eternos empleados y envejecer trabajándole al mismo “Pluma Blanca” y agachar la cabeza por la “comodidad” de la entradita de plata fija con un mínimo y constante esfuerzo. Cuando tenemos la astucia y la intrepidez (o la necesidad) de destetamos de una nómina, debemos tener en cuenta mucho el contexto y el orden de lo establecido para entrar al negocio y no fracasar en el intento, rodearnos de profesionales que complementen nuestra incursión en el mercado del diseño puede ser algo bastante gratificante, así como ellos nos ven como complemento dentro del negocio que practican.
Para ir más cerca del talón de Aquiles del ego del Diseñador Gráfico nunca nos hemos puesto a nosotros mismos como cliente, de nosotros mismos. Hagamos el ejercicio básico, diseñemos nuestra propia identidad corporativa, auto-asesorémonos en la construcción de una imagen de profesionales ante un cliente.
Suena paradójico, pero muchas veces pensamos más en la imagen del cliente que en nosotros mismos, simplemente porque nosotros por esa auto-asesoría no nos pensamos auto-pagar, además nos es ridículo, pasar la plata de un bolsillo al otro. A simple vista resulta nada rentable. Pero eso si al cliente se le hace de todito, entonces nos volvemos sicarios del diseño. Diseñar en función del factor dinero nos quita trascendencia profesional y nos esclaviza bajo una interpretación equivocada del oficio.
Ahí comienzo a atacar el término “freelance”. Etimológicamente hablando es un vocablo del inglés medieval que lo utilizaban para mencionar a los mercenarios, soldados o caballeros que participaban en conflictos bélicos por su beneficio personal, sin una ideología definida y que podían ser contratados por cualquier persona que necesitara sus servicios. Apliquémoslo a nuestro contexto. Realmente carecemos de una ideología y/o identidad como Diseñadores Gráficos Profesionales en la cual suplimos esa ausencia con el motorcito que nos mueve en la mayoría de las ocasiones: el billete. Obviamente entramos a la educación superior con el ánimo de subsistir de la profesión, pero ¿a qué costo de conciencia?
El modelo de educación que se aplica en países como Colombia moldea profesionales con alma de empleados eternos y predeterminadamente nos define como “freelanceros” cuando no dependemos de una empresa que nos da la papita diaria y el chicharrón de turno.
Esta maldita palabra la siento como un calificativo peyorativo a nuestro oficio. Primero por la historia que le sigue detrás; segundo por la percepción que tiene el mercado y los clientes a aquellos que se autodenominan así. Propongo dignificar la profesión eliminando aquel extranjerismo por una frase que sin meterle romanticismo, puede tener efecto positivo en el enano que firma el cheque: Profesional Independiente.
Creo que es necesario utilizar éste u otros términos para definir el lugar que le corresponde a nuestra profesión dentro del negocio global de las comunicaciones. Hacer la pequeña gran diferencia con respecto a los pequeños saltamontes que conocen su “sensei” en un garaje lleno de pupitres.
7:39 pm | 01 | |
Autor: Carlos Carpintero, editado por Soledad Fontana | Fuente: Website UDGBA
1) Primer contacto
Antes de visitar a su cliente por primera vez procure averiguar todo lo que pueda sobre él. Características de la empresa, cantidad de empleados, posición en el mercado, alianzas, competidores, características principales de los productos o servicios que ofrece. ¿Es una empresa familiar? ¿Sus interlocutores tienen estudios formales en marketing, publicidad o diseño? ¿La alta gerencia tiene interés en la labor que Usted realizará o solamente tendrá relación con los planos medios? ¿Han trabajado antes con un diseñador gráfico? ¿Por qué creen que necesitan de su servicio? En este contexto, los diseñadores tenemos que recabar información que tal vez sea confidencial o estratégica para nuestro cliente. Es probable entonces, que su cliente quiera saber sobre la manera en que ha llegado conocer la empresa, sus antecedentes profesionales, etc. Esté preparado y responda con la verdad. Cualquier sutil distorsión de la realidad para impresionar a su cliente puede hacer que Ud. pierda toda credibilidad.
Esté igualmente atento a toda la información que le sea provista. Podrá parecerle raro, pero muchas veces nuestro aporte puede limitarse a una mínima labor de consultoría en comunicación. Nuevamente, nada mejor que la sinceridad: «Señor empresario, Ud. no necesita un diseñador, sino una intranet para mejorar su comunicación interna. Una newsletter bimestral no solucionará su problema.»
Si se siente incómodo con su cliente (por ejemplo, porque algunas de sus actividades no son del todo lícitas) despídase cordialmente y busque otro cliente.
2) Presupuesto
Nunca pase un presupuesto de manera apresurada. Muchos clientes tienen gran ansiedad por conocer tiempos y costos. No se deje presionar. No haga cálculos en el aire ni comunique verbalmente cifras aproximadas.
Estudie detenidamente en la tranquilidad de su hogar u oficina las características del trabajo: tiempo de realización, trabajo de campo e investigación previa, horas / máquina, insumos, cantidad de correcciones, envío de bocetos impresos a través de servicios de mensajería, proveedores que estarán involucrados (fotógrafo, programador, redactor, corrector, etc.).
Si bien hay ciertos valores de mercado relativamente estables, las diferencias de costo pueden ser dramáticas, dependiendo de cuánto valor esté entregando Ud. a su cliente.
El diseño gráfico no se vende por kilo. Los presupuestos se desarrollan para cada cliente en particular. No tiene el mismo costo un website institucional con una home y cinco páginas para una estancia de lujo con clientes extranjeros ABC1 o que un sitio de las mismas características realizado para una fábrica de transformadores. El costo no siempre debe tener relación directa con el poder adquisitivo de su cliente: simplemente, reflexione sobre los beneficios que le generará a él el producto de su obrar.
Cierta vez escuché a alguien definir al capitalismo con una sola palabra: MAS. Es un buen consejo. Ante la duda, cobre más. No tema pasar un presupuesto demasiado alto. Los costos por diseño suelen ser uno de los ítems más bajos para una PyME. Recuerde que es relativamente fácil negociar una rebaja en el valor, pero casi imposible contemplar un aumento una vez iniciado el trabajo.
Si su cliente cree que el precio es excesivo y no desea negociar es probable que Ud. no haga el trabajo, pero ganará en salud mental. Si su cliente piensa que el trabajo puede ser realizado por un familiar o una secretaria que maneja aplicaciones gráficas, con toda seguridad sugiera que esas personas se encarguen del trabajo, despídase cordialmente y busque otro cliente.
3) Contrato
Nunca haga un trabajo sin un contrato previo firmado por Ud. y su cliente. Si el presupuesto es lo suficientemente detallado y contempla todas las cosas que Ud. Hará y también las que NO hará, puede servir como reemplazo. No tome en cuenta, aun si trabaja para un familiar o amigo los acuerdos verbales, los mails o los faxes (carecen de valor legal).
Si el trabajo es complejo o no tiene referencias de la empresa para la cual va a trabajar, conviene asesorarse con un abogado. Por un pequeño porcentaje del costo total puede prevenirse de serios dolores de cabeza.
Los contratos contienen referencias específicas de los derechos, obligaciones y características de la labor a realizar. Son documentos de valor para ambas partes. Si su cliente no quiere firmar un contrato, despídase cordialmente y busque otro cliente.
4) Anticipo
Siempre que sea posible, cobre un anticipo del trabajo a realizar. Este monto (por ejemplo, un 20% o 30% del costo total) debe estar especificado en el contrato, así como las condiciones de pago. No financie los gastos de su cliente si ello no le redundará en un beneficio concreto.
5) Facturación
Ud. deberá emitir una factura por los servicios que prestará. Si Ud. trabaja en la C.A. de Buenos Aires, deberá estar inscrito como Monotributista, tener el correspondiente CUIT, talonario de facturas donde figuren todos sus datos y (si no tiene título universitario o sólo trabaja como diseñador editorial) deberá pagar el impuesto a los Ingresos Brutos.
Además tendrá que realizar una declaración jurada anual, que presentará en el CGP que le corresponda (puede retirar los formularios en el mismo CGP o bajar el archivo Excel por internet).
El Monotributo tiene varias categorías, que dependen del promedio de sus ingresos mensuales. El promedio y la recategorización es cuatrimestral. Si Ud. gana hasta 10.000 pesos por año, entra en la categoría A. Hasta 20.000 pesos por año, categoría B. Hasta 30.000 pesos por año, categoría C.
El aporte mensual en concepto de Monotributo varía de acuerdo a su categoría. Por ejemplo, para la categoría A el aporte fiscal es de $33, al cual se le suman el aporte jubilatorio y el de la obra social, completando un total de $88 mensuales.
Si Usted deja de pagar, acumulará intereses sobre su deuda. Es preferible que pida la baja antes que suspender los pagos, para evitar problemas futuros.
No deje de emitir la correspondiente factura a su cliente por los servicios que ha prestado, son el comprobante de las operaciones realizadas.
Si tiene dudas respecto de las cuestiones generales aquí mencionadas, consulte con su contador o abogado amigo.