Asociación de Diseñadores Gráficos de Colombia > Archivo > Artículos > La NO certificación en diseño (…o la TARJETA PROFESIONAL)
16 | Jun | 09

La NO certificación en diseño (…o la TARJETA PROFESIONAL)

El presente documento basado en las respuestas a un artículo aparecido en la sección -Sign Off -How Magazine- (Febrero 2002), titulado “Es tiempo para la certificación” (It’s Time for Certification by Lauri Baram), es una traducción y adaptación que pretende exponer las ideas y concepto que replican dicho artículo y que me parece necesario exponer ya que comparto las mismas ideas sobre el mismo.

Hablar de una certificación en diseño, representado en la denominada Tarjeta Profesional es un asunto difícil, aun mas cuando viene de un esfuerzo creativo como el diseño gráfico, así que consideremos varios aspectos que desmienten la necesidad de tal certificación:

Primero, el impacto legal: casi siempre se hace referencia a como la certificación es una necesidad en los campos médicos y legales y de como la misma debería aplicarse al campo del diseño gráfico. Bien, esta no es una comparación aproximada y hacer este tipo de equivalencias no es el mejor camino para sustentar la necesidad de una tarjeta profesional; estas profesiones tienen un impacto legal para sus clientes (por ejemplo, alguien se muere), en el diseño gráfico NO. En el caso de un producto que soporte o que integre alguna forma de diseño es muy difícil, en ciertos casos, determinar por qué el  mismo vendió o fue o no efectivo ¿Era la publicidad del producto, el precio del mismo, el material, la ubicación?. Desde un punto de vista legal, no hay ninguna necesidad real para este tipo de acreditación.

La certificación existe como protección para los clientes en campos que exigen a una gran cantidad de conocimiento técnico objetivo en la práctica, incluso a un nivel básico. En la medicina y la ley es igual, si un practicante no sabe ciertos principios, los resultados pueden ser desastrosos; en el diseño el equilibrio del valor entre el conocimiento técnico objetivo y la creatividad es mucho más vaga y los riesgos para los clientes potenciales son, de lejos, menos onerosos.

Hay otro aspecto de fondo a tener en cuenta relacionado con la formación del diseñador: sería ideal pensar que todos los diseñadores gráficos tienen un trasfondo educativo fuerte ¿Pero, es esto obligatorio? ¿Hace esto necesariamente bueno a un diseñador?, quizá, quizá no, cada escuela tiene su propia agenda y es dicicil determinar la conveniencia o no de ciertos planes de estudio. En este caso surgen varios interrogantes: ¿Somos nosotros, la comunidad de diseñadores la que va a crear unos estándares que puedan seguir todas las escuelas? ¿Quién habría de organizar e implementar esto? ¿Más importante aun, quién haría las inspecciones?. Todos conocemos a diseñadores que no tienen un entrenamiento formal en diseño, aun así, muchos de ellos se desenvuelven bastante bien en el oficio.

El diseño gráfico, aunque no es categóricamente idéntico al arte, es todavía arte en algún nivel (una forma de arte aplicado a la información) y aunque muchas veces el diseño responde a los deseos caprichosos del cliente, este es finalmente una búsqueda de expresión gráfica sobre una necesidad específica. Y allí es donde yace la raíz del problema, ya que como tal la efectividad de un diseño como forma de expresión no puede medirse. Aun cuando la certificación aumenta las normas profesionales respecto al diseño como negocio, no significa necesariamente que aumentará los estándares profesionales con respecto al diseño en su totalidad, incluso en los aspectos relacionados con la comunicación dentro del mismo.

Tercero, la aceptabilidad: ¿Están buscando los clientes un tipo de certificación asociado al nombre o están mirando el trabajo (o historia del trabajo en la forma de un portafolio)? ¿Las firmas de diseño van a limpiar una oficina de diseñadores no acreditados? ¿Tendría esto en verdad algún impacto? ¿Permitir una certificación voluntaria, que tan eficaz podría ser? . Otras profesiones requieren (algunas veces por la ley) la certificación, de otra forma no se puede hacer una práctica profesional. A la larga, los clientes contratarán a quien ellos quieran por diferentes razones, ninguna de ellas asociadas a la tarjeta profesional en nuestro caso. ¿A quién le importa? Mi trabajo habla por mí y por mí nada mas.

Mientras la certificación indica sólo un subconjunto de las habilidades de un diseñador, los clientes no entenderán esto. El conocimiento público sobre el diseño es insuficiente, y los clientes considerarán las iniciales después de nuestros nombres como una convicción de habilidad creativa. Esta es la trampa sobre la certificación en diseño: se proyecta como una medida para aumentar el conocimiento público, pero para que trabaje apropiadamente, el público ya debe tener ese conocimiento. Y si ellos tienen ese conocimiento, entonces no es necesario una tarjeta que lo pruebe. El resultado es que esta certificación protege ha aquéllos con la experiencia, pero no necesariamente la habilidad, así, traiciona la profesión implicando que garantiza visión y talento a clientes que no conocen lo bastante para distinguir entre las muchas facetas del diseño.

La realidad es que el diseño es tanto un negocio como una forma de expresión. Para crecer como profesión, debemos aumentar el conocimiento público de ambos aspectos del diseño. Un programa de certificación representado por la denominada “tarjeta profesional” no reconciliará estas diferencias. De hecho, creo que hará mas en el sentido contrario, astillando las dos facetas de la práctica y disminuyendo la calidad global al minar la dinámica del mercado existente, protegerá a los individuos con la menor necesidad de esa protección, y en su estela, ahogará la dinámica individual y la entrada eficaz al mercado de un cuerpo de talento muy grande.

*Los textos originales son de Scott McMann (Aubut & Nadeau Design Communications – Ottawa) y Spencer Lum (S+K, New York City)

5

Se nota que quien escribio esto, no es un profesinal, sino alguien que posiblemente haya aprendido a usar un par de programas de computador para la produccion grafica.
La tarjeta profesional es un respaldo a la idoneidad para desempeñarse en procesos de comunicación grafica, que requieren de comprension y estudio formal de percepción, comunicación, mercadeo, identidad corporativa, composición, cromatica, tipografia, diagramacion, estructura, ademas de todas las tecnicas correspondientes al dibujo, ilustración, manejo de programas graficos así como los procesos de producción industrial.

Estos conocimientos se podrian compilar en un tutorial, pero la dinamica formativa de talleres creativos, asesoria, correccion profesional, visión integral de proyecto y otras tantas cualidades que se logran en la Universidad, definitivamente NO.

Para los empresarios es muy comodo contratar a personas que les cobran muy barato por sus procesos graficos, pues no han invertido en su formacion, lo que no se han dado cuanta es de las pérdidas economicas tan enormes que han tenido cuando esos procesos no tienen EFECTIVIDAD COMUNICATIVA, lo que redunda en pérdidas de esfuerzos corporativos de mercadeo, desarrollo de producto, producción, y finalmente, bajo nivel de ventas, lo que redunda en la estructura financiera de la empresa.
Es mucho mas factible que alguien preparado para esta labor llegue a COMUNICACIONES EFECTIVAS, que alguien formado empiricamente. Por esto, es necesaria la cetificación de los profesionales y la protección de su labor, mediante la TARJETA PROFESIONAL.

Muchos saludos,

Cualquier comentario, lo recibire en jorgonzal@yahoo.com

JORGE ENRIQUE GONZALEZ GRANADOS
Par Evaluador Colciencias (Colombia)y
CYTED (Iberoamerica) en las áreas de
Comunicación, TICs, Desarrollo Industrial,
TV Digital y Multimedia

avatar agosto 11, 2010 9:55 am
JORG ENRIQUE GONZALEZ GRANADOS opina:

En respuesta al anterior comentario, solo observo que este pone en evidencia como algunos diseñadores sin importar el cargo y el tiempo de experiencia que tengan, son absolutamente ignorantes del contexto en que se desenvuelve su profesión y lo que es peor, parece que no leen. Es bastante claro para cualquier lego que la certificación profesional en el diseño gráfico, mediante la Tarjeta profesional, no necesariamente tiene que ver con la EFECTIVIDAD COMUNICATIVA (si es que esta se puede cuantificar) ni con la idoneidad de un profesional (de cuando acá eso lo mide una tarjeta per se) ya que la tarjeta profesional como tal tiene implicaciones legales aplicadas a ciertas carreras, la nuestra y otras relacionadas con las artes liberales o aplicadas en sus distintos matices no aplican y punto.

Por cierto, al inicio se incluyen los créditos de quien tradujo y adaptó el contenido con las correspondientes indicaciones de cuando y donde fue publicado y al final del artículo se incluyen los créditos originales de los autores -con varias décadas de experiencia en las áreas de la comunicación gráfica-, ninguno de los anteriores es un aparecido ni maneja solo un par de programas de computador. Gracias.

El artículo 26 de la constitución nacional dice: “Toda persona es libre de escoger profesión u oficio. La ley podrá exigir títulos de idoneidad. Las autoridades competentes inspeccionarán y vigilarán el ejercicio de las profesiones. Las ocupaciones, artes y oficios que no exijan formación académica son de libre ejercicio, salvo aquellas que impliquen un riesgo social”. El problema es saber qué considera la Corte Constitucional “riesgo social”. La misma corte declaró inexequible la Ley 51 de 1975, que regulaba el ejercicio del periodismo. Si consideramos que el ejercicio no regulado del diseño supone un riesgo social, hay que demostrarlo.

avatar marzo 10, 2011 2:50 pm
César Puertas opina:

Buena Tarde, con todo respeto opino que el tema de la tarjeta profesional es un tramite innecesario. Una tarjeta no puede definir la idoneidad de un profesional. He tenido esa tarjeta hace unos 10 años y para lo unico que me ha servido es para incomodar en mi tarjetero. Aclaro que hoy dia estoy ejerciendo mi profesion de ingeniero sin ningun inconveniente. Alguien de este foro como se puede hacer para que este tramite deje de ser algo obligatorio?

avatar marzo 27, 2012 2:24 pm
Alejandro Sandoval opina:

La tarjeta sola obviamente no sirve de nada, seria un mero papel para archivar, si existiera un control y regulación, un apoyo de la profesión el diseño dejaria de ser considera como un mero arte convirtiendose en una profesión igual de seria e importante como la de un ingeniero o un medico. Gracias al diseño, empresas dia a dia crecen y aumentan su competitividad y productividad; las nuevas ideas son las que mantienen la evolución de cada compañia ya que gracias al diseño se vende, asi que el diseño no es un arte, no es un oficio que cualquiera en tiempo de recreación realiza, es una profesión y como tal debe darsele el respeto que merece. Me entristece ver como dia a dia bachilleres salen del colegio sabiendo manejar programas al azar y ya se creen diseñadores, esto no deberia ser si, si esto continua habra menos oportunidades de empleos serios para los diseñadores que se han exforzado por adquirir una buena educación, las universidades terminaran por eliminar al diseño de su pensum. Es una problematica seria a resolver, el mercado se esta dañando hay que reparar esta situación.

avatar julio 3, 2012 11:42 am
Catalina López opina:

Comentarios RSS ADG RSS para esta entrada

Todos los campos son obligatorios. Tu correo electrónico no será publicado.
Este es un espacio de opinión que busca generar discusión y aclarar dudas.
Comentarios que falten a las normas éticas, que insulten a otros participantes, que contengan palabras vulgares o publicidad serán eliminados.