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09 | Oct | 11

Día del diseñador gráfico colombiano, 2010 -1ra parte-

En 2008 la revista Proyecto Diseño publicó un artículo alrededor de una encuesta hecha entre las principales universidades del país sobre el programa de diseño gráfico, que pronostica una cifra un tanto ‘asustadora’: para el 2013 seremos cerca de 30.000 diseñadores gráficos graduados en Colombia. ¿Habrá cama para tanta gente?

El pasado 28 de octubre de 2010 en la galería La Residencia, se dio lugar a un coloquio en el que diseñadores, docentes y empresarios dieron su opinión y discutieron alrededor de una pregunta que muchos no nos atrevemos a hacer. Esta es la transcripción y adaptación del coloquio.
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Moderador:

César Puertas: diseñador gráfico y tipográfico (UNal), maestro en diseño de tipografías (Type and Media) de la KABK, docente, socio del estudio typograma y miembro de la ADG.

Panelistas invitados
-1- Ignacio Martínez-Villalba (IM-V): diseñador gráfico de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, máster de diseño editorial de la Universidad de Barcelona, coordinador de la Bienal Tipos Latinos 2010, miembro de la junta directiva de la ADG, docente de la Pontificia Universidad Javeriana y director de arte de la revista cultural El Malpensante.

-2- Rosario Gutiérrez (RG): diseñadora gráfica de Taller 5 con maestría en Historia del Arte, docente y coordinadora del área de composición de la Universidad Jorge Tadeo Lozano.

-3- William Medellín (WM): diseñador gráfico de la Universidad Nacional, publicista de la Universidad Jorge Tadeo Lozano y comunicador social de la Pontificia Universidad Javeriana, y actualmente director del programa de Comunicación Gráfica de la Universidad Minuto de Dios.

-4- Gonzalo Vivas (GV): diseñador gráfico de la Universidad Nacional, director de arte del diario económico La República.

-5- José Fernando Machado (JM): arquitecto de la Universidad de los Andes, gerente de Machado y Molina –agencia de comunicación visual-, miembro del comité editorial y columnista de la revista Proyecto Diseño.


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Moderador: Hay una estadística, un informe publicado por la revista Proyecto Diseño en 2008 en el que realizan una encuesta entre las principales universidades del país con programas de diseño; y hacen un pronóstico poco alentador y es que para el 2013 vamos a tener 30.000 diseñadores gráficos graduados únicamente en Colombia, entre más o menos 20 universidades. La pregunta, para el que quiera contestar primero es: ¿para qué más diseñadores gráficos en Colombia?

RG: Preguntarse ¿para qué más diseñadores gráficos? es como preguntarse ¿para qué más médicos? Yo creo más bien que la pregunta debería ser ¿qué diseñadores gráficos son?. Me parece que la pregunta de fondo no debe ser cuántos diseñadores sino qué diseñadores son los que queremos formar; teniendo 30.000 personas que van a salir y contando los que están afuera, ¿cuáles son los diseñadores gráficos que necesitamos?; yo postulo que la idea es que necesitamos diseñadores gráficos que entiendan la comunicación.

WM: Para empezar, yo también estoy en la misma posición. Un país de 46.000.000 de habitantes, que está en un proceso de mundialización (digamos, para los que no comulgan con la palabra, con esto de la globalización), que va a tener que enfrentarse a productos de muy buena calidad, como los que tienen nuestros vecinos; que siendo líderes (eso lo hablaba el otro día con los de Andigraf) en la industria editorial, hemos incrementado ese liderazgo sobre Argentina y México. Ahora nos encontramos con que ese liderazgo lo perdimos cuando ya cambió un poco la manera de leer libros. Entonces hay una cantidad de cosas que se nos presentan y si no tenemos suficientes y muy buenos diseñadores, los otros nos van a arrollar desde otros países. Y no se van a tener que mover de allá, porque muchos de ustedes, como nosotros mismos lo hacemos, trabajan desde su casa u oficina para clientes remotos; así, esos clientes remotos van a ser nuestros clientes reales aquí en Colombia, sólo que atendidos por diseñadores de afuera.

Moderador: Tratando de matizar un poco la pregunta, entonces William piensa tal vez que ¿la cantidad es un poco una garantía de calidad? ¿En la medida que haya más diseñadores hay más posibilidades de tener más buenos diseñadores? ¿Tal vez sería ese su punto de vista?

WM: No, es que a mayor oferta se tiene que exigir un mejor taller de diseño.

GV: Bueno yo lo veo desde mi punto de vista, como consumidor de diseñadores de universidades, y la verdad, me veo a gatas cuando llega un diseñador nuevo porque no se comunican bien con los redactores, los redactores manejan términos y temas que los diseñadores no interpretan; entonces nos toca educarlos dentro del contexto del periódico, enseñarles cómo un redactor puede llegar con un tema,  aterrizar el tema, ayudarle a que se plasme gráficamente, a escoger qué debería ser lo gráfico y qué parte puede ser texto; porque los mismos redactores adolecen de ese concepto gráfico.

Nosotros en este momento estamos (especialmente con el rediseño) en la tarea de tratar de equilibrar la balanza entre redactores y una sala de redacción que está renovándose y que tiene que empezar a pensar las cosas desde el punto de vista gráfico; y tener diseñadores que dialoguen bien con los redactores, que tienen que empezar a pensar como redactor y aterrizar los temas. Yo por eso siempre he sido crítico frente a la academia, porque nunca he estado cerca de ella, los diseñadores que me llegan son muy deficientes en eso; es más, cuando yo llegué, no sabía cómo pararme frente a una página de periódico.

IM-V: Entonces la cuestión es que ¿todavía no tenemos diseñadores gráficos en este país?

GV: Al menos para hacer periódicos… hay, sí hay, pero…

IM-V: O necesitamos diseñadores gráficos especializados para hacer esos cambios…

IM-V: Es lo que me pregunto, porque siento que somos jóvenes todavía en el diseño gráfico. ¿Cúanto hace que se constituyó el diseño gráfico aquí en Colombia en la universidad?  ¿30 años, 20 años?, 40, 45 años en la Nacional ¿sí?, ¿45 años y no hemos podido decir que hay diseño gráfico? por ejemplo o ¿diseñadores gráficos?.

GV: Bueno, tomemos por ejemplo a Mario García, uno de los gurúes del diseño en periódicos. Cuando él llegaba con los diseños a El Tiempo, decían “pero, ¿Y este señor por qué nos va a decir cómo es que tenemos que hacer las notas?¿Por qué las tenemos que partir en bloques? ¿Por qué no escribimos derecho?”…lo que pasa es que Mario García es periodista,  bueno, también es diseñador pero desde el punto de vista de la escuela americana, es un periodista como cualquier otro que arrancó y en un momento tomó el camino gráfico. En Perú la escuela es igual, inician como periodistas y en un momento se convierten en diseñadores, acá nosotros somos diseñadores y la experiencia nos va llevando a tratar de equipararnos con los periodistas, ahí es donde digo que al menos para diseñar periódicos hay un problema.

RG: …Yo creo que no es sólo para hacer periódicos, cuando yo digo comunicación, pues me quedo pensando qué entendemos por comunicación, y es la diferencia entre manejar datos y volver los datos información en cualquier campo y entender la comunicación como ese acto que se produce, entre el sujeto que lee, el sujeto que ve y la pieza que uno diseña; entender entonces la información en cualquier campo, ya sea en la autogestión, si es comercial, si es cultural… da lo mismo, porque en el fondo lo que nosotros hacemos es diseñar datos comunicacionales en donde sea, y me parece que eso es tal vez lo que falta en la academia, nos tenemos que hacer responsables de estos diseñadores esteticistas, no solamente formalistas, es decir, volver a reenfocar o ser más contundente en la responsabilidad frente a la información.

Moderador: Pero es que si miramos hay un par de puntos de vista que son muy interesantes y uno es el del diseñador global, un tipo de diseñador que es capaz de controlar muchas cosas, que no necesita una especialidad. Creo que Ignacio o Rosario tal vez, trataron de mencionar o insinuar como una tendencia hacia la especialización. No sé qué opinan sobre esto, tal vez José tenga algo que decir.

JM: Sí, bueno lo primero es mi breve presentación, soy arquitecto efectivamente pero estoy dedicado hace más de 20 años a la comunicación visual corporativa; de hecho nuestra agencia Machado y Molina Asociados cumplió ya 20 años. En un momento de desespero en que necesitaba yo un diseñador puse un aviso en los clasificados de El Tiempo, es verdad que lo puse, y decía “agencia tal requiere diseñador gráfico PERO BUENO”. Así se publicó, por el desespero de ver tanta mediocridad en el contexto general. Aquí estamos hablando de varias cosas y de varios enfoques: que si se necesitan más de 30 o 40.000 diseñadores, que tipo de perfil tienen, que si pueden hacer periódicos o no hacer periódicos y que si el diseño es una forma de comunicación, en general no hay discusión, no hay ninguna discusión entre nosotros, hay un gran acuerdo.

En general lo que hemos dicho son fragmentos de algo que creo yo que se va complementando, y lo sintetizo de esta manera: en primer lugar hacen falta ésos y más diseñadores gráficos; en segundo lugar, hace falta que los diseñadores gráficos (y bueno, el diseño gráfico como tal), sepan qué es diseño gráfico y hacia dónde va, eso hay que redefinirlo porque está cambiando totalmente. El término DISEÑO GRÁFICO se queda muy corto para el tipo de necesidades de hoy, ya que tiene mucho más a su alcance de lo que se definió originalmente como diseño gráfico; ese es otro tema y ya ustedes se imaginarán hasta donde puede llegar.

Hace falta, dentro de estos 40.000, que haya más especialización, que haya más calidad, que se ocupen todas las facetas; es decir, ¿cuántas PYMES hay en Colombia? 300, 500 mil PYMES o una cosa así; cada una de ellas necesita un diseñador gráfico, porque cada una de ellas es una empresa que necesita tener una imagen y comunicar sus cosas a sus mercados sea cual sea su naturaleza, entonces sí hacen falta diseñadores, pero buenos. Aquí el problema es que estamos en manos muchas veces de los clientes, las entidades. Esas entidades que serían los clientes no saben que hay diseñadores y, si saben, no saben dónde encontrarlos y la única referencia es la sobrina del vecino que dibuja muy bonito y entonces tiene idea de eso. No hay un punto de contacto entre “donde se produce diseño” y “quien consume diseño”, eso es un problema: el otro problema es cuando se denomina o autodenomina ‘diseñador gráfico’ cualquier persona que haya tomado un curso de Corel durante 15 días en un segundo piso, entonces eso ya lo hace diseñador gráfico.

Por otro lado, una escuela de 5 años para un pregrado es impagable, no digamos en dinero sino en tiempo de la persona; es decir, el mercado no le responde a esa persona por una inversión de 5 años de su vida para que empiece a vivir de eso de la manera como debe hacerlo; y por otro lado una escuela de 2 o 3 años es muy “peligrosa” porque deja sin formar al profesional. Entonces ahí hay que tener en cuenta también cómo va a ser la capacitación de la gente que viene, porque no es rentable que esté 5 años de su vida (más el costo, sobre todo si es universidad privada), eso no lo pagan años de trabajo; un diseñador sale y se gana un poco más que un salario mínimo, si le va muy bien se gana dos salarios mínimos. Cuando yo me gradué, se los puedo decir, en el año ochenta, un salario mínimo se lo ganaba un mensajero, una secretaria se ganaba dos salarios mínimos y más o menos una asistente de personal unos tres, y era lo normal. Si ustedes son mucho más jóvenes que yo saben por sus padres, por sus tíos, en fin; verán que antes era mucho más fácil para un profesional que salía hacer su carrera, comprarse su carrito y no era tan traumático tener una casa… díganme, para todos ustedes, para todos nosotros, ¿qué tan fácil es tener un carro y una casa a punta de diseño gráfico?. Es muy difícil, yo lo veo por la gente que trabaja conmigo, es muy difícil y eso me merece a mí mucha consideración. Y les quiero contar otra cosa como para seguir abriendo el abanico e ir votando ideas: Benjamín Villegas, en una conversación que tuve con él (estoy hablando del año 90), me dijo así: “mire yo soy arquitecto” (es arquitecto de los Andes) y estoy dedicado a la edición de libros, pero hasta hace poco estuve dedicado al diseño gráfico, osea a la creación de marca” (eso ya es otra cosa, eso hoy en día se llama branding), él me dijo que “el problema del diseño gráfico es que es un oficio de segunda categoría en Colombia, nunca en términos generales, un diseñador gráfico es reconocido como un arquitecto, como un economista, como un abogado o como un médico”.

Entonces ese oficio que tanto nos gusta, que nos apasiona, que hoy nos reúne acá, tiene una serie de estigmas que son muy complicados y tienen muchos orígenes: no solo la mala formación sino también los profesionales, o no profesionales, quienes ejercen supuestamente el diseño pero que realmente vienen de tomar unos cursos de sistemas o de algún programa de diseño. La falta de rigor de todos nosotros; que ese es un tema que últimamente a mí me ocupa y me preocupa. Y la razón de que el diseño gráfico sea un oficio de segunda categoría en la escala de nuestra sociedad, siendo para mí algo tan importante porque somos nosotros los diseñadores gráficos, junto con otros diseñadores y otros pensadores y otros comunicadores los que lo hacemos, abrimos el camino y arrastramos la cultura visual de este país; puede sonar un poco trascendental pero es así, esa conciencia no la tenemos y somos nosotros colectivamente los que nos hemos encargado de que nuestro oficio sea muy mal tratado en la sociedad y de que se nos pase por encima y que se nos reconozca exactamente como profesionales de segunda categoría; en los periódicos el redactor mira varios peldaños más abajo al diseñador gráfico, inclusive el fotógrafo lo mira así. Bueno, depende porque la fotografía tiene un tema muy paralelo a éste, fotógrafos hay desde el fotógrafo de ceremonia, de puerta de la iglesia a mil pesos la foto, hasta el fotógrafo vedet que está en el jetset y se codea con las estrellas de la televisión y cobra mucho por una foto. En el diseño pasa más o menos lo mismo, ahí cualquiera llega a ser diseñador o cualquiera llega a ser fotógrafo sin la necesaria escuela, y se dan esos dos extremos y en la mitad no hay mucha gente, es decir hay muchos muy malos, hay unos pocos muy buenos y hay un tema intermedio que no sabría definir.

¿Qué hacer? aquí planteo muchos interrogantes que tienen que ver con si se necesitan o no más diseñadores; yo estoy seguro de que sí, pero hay que redefinir muchas cosas y hay que valorizar, empezando por cada uno de nosotros, el oficio.

IM-V: Lo que yo veo es que hay como dos vertientes: una cosa es la universidad y lo que enseñan en la Universidad y la manera de educar a los diseñadores gráficos; y otro problema es quiénes están recibiendo esa educación y cómo van a ocupar los lugares de trabajo que tienen los diseñadores gráficos. Entonces me pregunto ¿necesitamos más diseñadores gráficos académicos, para que los que estamos trabajando en una academia, podamos seguir madurando los programas de diseño gráfico y ser ellos los conejillos de indias para que salgan y nos den respuestas? Es como cruel el asunto…

Moderador: Desde el punto de vista cultural y digamos de las de necesidades del país es bastante claro que se necesitan diseñadores gráficos, pero el problema son las plazas de trabajo y el precio mismo que tiene el diseño que es bastante bajo realmente y una de las maneras como se explica eso puede ser a través de una hipotética sobreoferta.

IM-V: Yo me acuerdo de que cuando salí de la universidad, año 87-88, iba uno a esos puestos donde había ‘algo para hacer’. “¿Y usted qué hace?”, me preguntaban “Soy diseñador gráfico” “¿Y qué es esa vaina, hacen dibujitos, qué es lo que hacen ahí?”La gente se quedó como con ese concepto un poco de que uno se la pasa feliz haciendo dibujos, “¿qué felicidad usted haciendo dibujos toda la vida, dibujitos, qué maravilla ese tipo de trabajo, no?”. Esa fue una etapa en la que nos tocó educar mucho a la gente y a las empresas. Por ejemplo, las empresas querían una cosa muy extraña que era ese logo que había hecho el bisabuelo en la época no sé qué; entonces no se podía cambiar, y yo me acuerdo que íbamos (los que acabábamos de salir de la académia en ese momento), a establecer una posición y decir “mire usted necesita esto, sí,  su abuelo hizo eso, pero esto le puede traer un cambio y puede mejorar”; y nos tocó abrirnos espacio en medio de una sociedad que no sabía qué eran los diseñadores gráficos, y escuchábamos el cuento de “sí mi hija dibuja bonito y eso lo puede hacer ella”, y en efecto lo hacía la hija del señor y le quedaba bonito; y nosotros siempre tratando de educar, de ir, abriendo una brecha.

Entonces me pregunto ahora ¿no ha servido ese tiempo en las academias?.. Mirando desde el punto de lo que está saliendo de las universidades y las escuelas de diseñadores gráficos ¿todavía no lo hemos logrado? ¿Por qué estamos mirando todavía otros países como Brasil o Argentina, y a los diseñadores chilenos o mexicanos?, ¿en todos estos años las empresas no han tenido la experiencia para que digan sí estamos recibiendo buenas cosas?.

No hemos dejado madurar bien unos programas en las academias y llegamos a estas los mismos que hemos salido de ellas. El computador hizo una transición muy fuerte y muchos se volvieron diseñadores gráficos sin tener los tres años de estudio de quienes empezamos o los cinco que por ejemplo había en ese momento.

Ahora otra cosa, y es esa nueva tendencia de las carreras interdisciplinarias; ¿sí? que son artistas, diseñadores gráficos, pre-productores y diseñadores industriales, todos en una misma carrera; no habíamos acabado de madurar una sola, de formar diseñadores gráficos, cuando ya nos encontramos con cosas como estas.

Moderador: ¿Se refiere en especial a alguna universidad?

IM-V: Sí, yo trabajo por ejemplo en una de ésas. (Risas) Les confieso y estoy asustado, por un lado las entiendo porque el diseño gráfico en nuestro país es nuevo. Entonces me digo “a mí me tocó educarme entre artistas”, no había nada más, artistas o arquitectos. Sí, de ahí salimos los diseñadores gráficos y de ahí nació el diseño gráfico, de esas dos vertientes; y logramos a mediados y a finales del siglo XX decir: “sí, tenemos una profesión libre, somos diseñadores gráficos ya ¡por fin! Y en este país las empresas ya están necesitando diseñadores gráficos, nos separamos de los artistas, nos separamos de los arquitectos, tenemos nuestra propia manera, nuestro propio lenguaje, nuestros propios elementos, dónde trabajar el diseño gráfico y… entra la ola del 2000: ¡carreras multidisciplinarias! Entonces como que digo para dónde vamos a ir, si no hemos definido bien si necesitamos más diseñadores gráficos y ahora vamos a necesitar no se qué tipo de “mounstricos”.

WM: Tú lo respondes: comunicadores visuales.

RG: Sí, claro.

JM: El diseño gráfico, entendido como el diseño ‘tradicional’ en dos dimensiones, se quedó corto; es decir, hoy en día … ¿cuantas páginas web hay en el mundo?¿Cuántos millones? –“cientos de millones”. En un lapso de diez años el mundo necesitó que se diseñaran cientos de millones de páginas y los diseñadores gráficos no estaban ahí para atender ese mercado, entonces lo atendieron los programadores a su buen entender y a su manera, y todavía muchas empresas son víctimas del pésimo diseño, no en cuanto a bonito o feo, sino a la pésima calidad de comunicación que ofrecen las páginas, y se generó una cultura web en la cual los diseñadores no tuvieron una injerencia muy importante porque llegaron tarde a ocupar esos oficios. Una cultura que era la cultura del muñeco, del mamarracho, de lo que se mueva, de un alarde técnico y de un malabarismo técnico, no sólo de mal gusto sino de muy mala comunicación; pero ese mercado sigue ahí, se necesitan, se sigue necesitando renovar esos millones de páginas más las nuevas, y los diseñadores gráficos que ya no son bidimensionales tienen que saber expresarse en tres dimensiones, asocio esto a la web y a la multimedia, en una pantalla se maneja el tiempo, se maneja el espacio, se maneja el 3D, se maneja la música, se manejan ediciones no lineales y hay una serie de conceptos de cultura que le quedan estrechos a la denominación diseñador gráfico y que hoy en día el todavía llamado diseñador gráfico tiene que manejar en el mercado más importante que viene de aquí en adelante que es el mercado digital.

Entonces el profesional de hoy llámese como se llame, yo prefiero llamarlo ‘comunicador visual’, tiene que replantearse sus herramientas de trabajo y tiene hacer valer su posición porque la demanda existe, y cómo lo dices tú, el mercado está aquí y está en cualquier parte del mundo, pero hay que hacerlo valer entonces; en Colombia hay talento, en Colombia hay creatividad, en Colombia hay gente y aquí podemos hacer grandes cosas.

Audiencia: Hay una cosa que a mí me llama la atención y es que en la exposición de todos uno encuentra puntos en donde todos convergen, en donde todos están de acuerdo, claro que se ve mucho más en las falencias que presenta el profesional de hoy en día que en las capacidades que tiene; yo, digamos, en la poca experiencia que tengo me he dado cuenta de que el problema es más de actitud. Sí es un oficio, el problema es la actitud del servicio, porque el diseñador está en un punto en donde no necesariamente necesita un status, necesita es entender que su profesión es de servicio, no es una posición de decisiones; es una posición de propuestas, propuestas que trabajan para un contenido, para un mensaje.

Al final la responsabilidad del profesional para mí, que es lo que en realidad la academia no logra plantearle al estudiante antes de graduarse, es “usted está al servicio del contenido de un mensaje y usted además tiene que entender que su oficio es de carpintería, usted tiene una responsabilidad ética con su técnica”, entonces no se trata solamente de pedir que me capaciten en los últimos programas

RG: Eso es perfecto. Hoy en clase, estaba yo, (enseño composición en la Tadeo, además de tipografía) con los alumnos y les decía: bueno… díganme (hicieron la entrega de un ejercicio que tenían que diagramar, un programa, el programa de hecho de la asignatura con información compleja y distintos niveles de información), ¿si ustedes llegan a trabajar conmigo ¿por qué les voy a pagar, ustedes en qué se están ganando la plata?”, entonces:  “¡Ah! es que jerarquizamos“ “Sí, jerarquizaron“, “Es que relacionamos los elementos”, “Sí” , “Es que facilitamos la comunicación”, osea un discurso…

Entonces yo les dije: “Qué tal si ustedes me dicen que lo que ustedes hicieron fue volver simple una información que era compleja, y que es simple, atractiva y que permitieron hacer fácil la comprensión de los contenidos que hay ahí; y no estoy hablando ni de blancos, ni de negros, de tipografía, ni de arriba, ni de abajo, sino de, comunicación”. Es a través de la comunicación, ciertamente, a través de elegir una buena fuente, a través de hacer la mancha bonita por la que todos comenzaron. “Claro, ustedes hicieron eso, pero eso no es el fin de lo que hicieron”, un poco retomando esto, es que entiendan ustedes que están trabajando desde el manejo de esos contenidos, ustedes tienen que entender de lo que hablan, de lo que hacen, para poderlo traducir, y ahí está el valor, y esto que hacen aquí en chiquito lo van a hacer en grande si es una empresa, si es una página web, si es un periódico, es entender que no es solucionar solo un problema, es proponer más allá de este problema.

WM: Miren, nos estamos dando palo por lo siguiente, nosotros estamos expuestos –sigo con mi tesis de la internacionalización, y de la globalización y de la mundialización–. Resulta que cuando ya intentamos tener un diseño gráfico más o menos adulto –está joven, pero está llegando a su adultez–,  encontramos que se abrió tanto al mundo que empezamos a competir con los que ya son viejos y que ya tienen toda la experiencia del mundo en el proceso. Entonces qué encontramos, miren lo curioso que a mí me parece (yo no lo he podido hacer), ustedes, la gran mayoría de ustedes, están chateando, están haciendo un trabajo de diseño, están viendo televisión, están conectados a su i-Phone y eventualmente también tienen el equipo de sonido prendido y todo ¡todo!, ustedes son multimediales, la juventud de ahora es multimedial.

Les cuento una cosa, yo llevo 40 años en este negocio y les estaba contando a los participantes que cuando yo entré a trabajar en el mundo de la publicidad, era más importante ser dibujante publicitario que diseñador gráfico; partan de ahí, si uno podía hacer un dibujito bien, era un duro, pero si uno hacía una composición gráfica, todo el mundo decía “¿Y esa vaina pa’ qué?”, cuando yo les decía que el espacio en blanco es tan importante como las cosas que yo estoy poniendo sobre una composición, ellos me decían “¡No! llénelo, porque estamos pagando por una página, o estamos pagando por una revista ¡llénelo por favor!”, ¿cierto?, entonces veamos eso. ¿Qué es lo que pasa en este momento? que sencillamente nos estamos dando palo, porque los demás nos están dejando ver todo lo que ellos producen, pero nosotros estamos nivelados ¿por qué? porque el planteamiento que nosotros estamos haciendo en este momento es de comunicadores gráficos o comunicadores visuales, porque el ejercicio del diseño gráfico es necesariamente de comunicación; pero también me preocupa una cosa ¿qué tanto de comunicación recibimos en nuestra formación como diseñadores?, ¿qué tanto de comunicación en la academia?.

IM-V: Muchos estudiantes si supieran que necesitan leer y leer bastante, para ser diseñador gráfico… yo creo no entrarían tantos, eso es una cosa que a mí me impresiona, todos creen que hay que hacer dibujos; sí, la mayoría entra porque “¡Ay qué bonito, vamos a hacer ilustración!”, no sé… diseño gráfico es sinónimo de ilustración en muchas universidades.

JM: Cuando yo entrevisto a un muchacho para trabajar en la empresa, yo valoro como positivo si es muy sensible a la música. Eso para mí quiere decir que entiende una serie de cosas no racionales, que las puede volver un muy buen producto de comunicación. Quiere decir también que no es tan monotemático y otra serie de cosas que me parecen muy interesantes.

M-V: Sí, eso pensaba yo. Creo por ejemplo, que si usted NO lee, cómo podemos hablar de tipografía; es absurdo poder manejar una comunicación, poder jerarquizar una cosa, saber cómo hacer que la comunicación sea mucho más tangible. Lo que pasaba anteriormente,y están saturadas un poco las universidades de eso, era que los que no sabíamos matemáticas íbamos a dibujar. Sí, era una cosa así y los papás quedaban como agradecidos porque “bueno está en la universidad y ahí puede estar”, entonces es una cosa así: “¿Usted qué va hacer? Listo, eso estudie algo de dibujo que eso le va bien, ha hecho carteleras bonitas en todo el transcurso de su bachillerato, pues vaya allá y haga eso.”

WM: No, no es que le vaya bien, sino que por lo menos no se queda haciendo nada.

M-V: Nada, exacto esa era la angustia ¿no? Y muchos entraron y entran todavía pensando que ése es el asunto: “Sí, me fue mal en otra carrera, démosle que eso está bien, hacer dibujos paga y vamos a ver qué pasa”. Eso también ha pasado mucho en las universidades y uno se da cuenta, que hay una saturación de esa gente.

RG: Pero lo empiezan a entender –no quiero decir que estamos reinventando a los desarrolladores ni mucho menos– pero lo entienden, y realmente cuando logran ver el aporte que hay  más allá de lo formal, ahí hay un switch que cambia y ésa es como la gran apuesta.

GV: Mira, precisamente de lo que tú dijiste, hay tres puntos que yo rescato. Uno es la actitud. Cuando nosotros trabajamos –Así haya diseñadores que trabajan solos y trabajan y entregan su material– con diferentes disciplinas, cuando tú trabajas con un impresor, con un ingeniero o con un periodista, tienes que entender que eres casi el punto de conexión entre los dos, y cuando tú logras tener la actitud para demostrar que tu trabajo es fundamental, que se equipara con el del periodista –porque el periodista escribe pero si no tiene un buen diseño perdió la nota, así como un buen diseño puede hacer una nota que no tiene nada –,entonces cuando tienes esa actitud puedes empezar a equipararte con el resto de profesionales. Otra de las que mencionabas son los programas; que es otro asunto importante. Hay muchos diseñadores que salen y manejan Flash al derecho y al revés, programan en cualquier versión –hasta en html5–, hacen de todo, pero no vuelven a lo esencial que es lo que estamos hablando: comunicar. Somos comunicadores, no nos necesitamos llenar de cosas como que cuando pases el mouse por encima empiecen a brincar cosas, si eso no tiene un objetivo principal que es comunicar algo, comunicar algo para un cliente o comunicar algo para nuestros usuarios. Y hay algo de lo que estábamos hablando, que nosotros los diseñadores no tenemos ese doble carácter entre periodista y diseñador. Me lo ponía desde este punto de vista el dueño o el empresario: “pero es que yo para hacer una infografía necesito dos personas, necesito un periodista y necesito un diseñador”; yo puedo hacer eso con uno, un infografista que sea periodista.

Entonces desde el punto de vista del empresario: “¿por qué los diseñadores no pueden hacer más cosas?” Sí lo podemos hacer, pero cuando logramos algo de experiencia y empezamos a trabajar y dejar de depender de por ejemplo los redactores, o de los ingenieros para ciertas cosas; y empezamos a encajar dentro del mercado, este mercado a veces nos obliga a hacer cosas que no queremos. Hay gente que dice: “¿eso que usted me está cotizando es con impresión y diseño?” “No, no, sólo diseño” “¡Ah! pero es que el impresor me dice que me lo hace y no me cobra el diseño” “Perfecto, vaya y lléveselo pero no sé qué le irá a entregar, yo sí sé qué lo voy a entregar”; ahí es donde está el asunto, hay diseñadores que conozco que se dedican a hacer intermediación en impresión y se ganan la vida con eso y no hay diseño, sino en la intermediación, y la vida los va llevando.

(Fin de la primera entrega)

2

Hola:

Creo que el número de diseñadores graduados no es el problema, el problema es si el mercado los recibe. De otra parte, existe la necesidad cada día más apremiante de definir el objeto de estudio, el nombre más adecuado, y el nivel epistemológico al que corresponda aquello que debería ser lo que hoy conocemos como diseño gráfico. A este problema semántico y de mercado se añade otro propio de la educación superior (también sujeto a mercados) en donde se abren carreras que podrían ser de posgrado como si fueran de pregrado, o carreras técnicas como si fueran de pregrado. En la formación primaria y secundaria, el estudiante aborda un espectro muy amplio de conocimiento que se espera que se vaya especializando al entrar en la educación superior, pero allí la especialización llega muy rápido, tal vez por la necesidad laboral. En mi opinión, carreras como el diseño gráfico, la administración, y la comunicación social, entre otras, son especializaciones de áreas más amplias de conocimiento: La comunicación visual, como se ha propuesto en la conferencia, pareciera una especialización de la comunicación social y esta a su vez de la comunicación en general, y esta a su vez de las ciencias sociales. De otra parte, el conocimiento técnico del diseño gráfico (como lo conocemos hoy) es tan importante en la carrera, que lo considero más propio del nivel técnico que del profesional. Pero esto último no debería servir para menospreciar la carrera, pues pienso lo mismo de la medicina, una carrera socialmente muy valorada (aún hoy) pero muy técnica en su práctica; pero en promedio ¿los médicos y deseñadores tienen igual ingreso salarial y respeto social?. Tampoco debría asegurarse mejor ingreso salarial por el simple hecho de tener un nivel “superior” de formación. En la práctica se ve cómo ya “no es negocio” hacer maestrías o doctorados, porque cierta parte del mercado no paga sueldos superiores por el simple hecho de tener formación “superior”. Con todo esto ¿qué quiere el mercado y cuál es el objeto de estudio? Creo que cada vez hay más conciencia en los empresarios de la importancia del diseño (en sentido amplio) en los productos y servicios, pero la liberación del concimiento y el advenimiento del computador personal ha hecho que se pague por él sólo en casos complejos o cuando se cuenta con buenos recursos financieros. Cuándo la técnica se hace compleja se busca al especialista, y en pocas ocaciones al creativo. Esto ha hecho del diseñador una extensión de quien ostenta el poder, por eso vemos que al diseñador se le pide que haga lo que a otro se le ocurre, separando la unidad creación-elaboración, tan propia de la doctrina tradicional del arte. Finalmente creo que el objeto de estudio debería trascender la comunicación para internarse en áreas sociales, forenses, antropológicas, arqueológicas, lingüísticas, e históricas, entre otras; así trascendería el estudio del grafiti, la moda, los gestos, la simbología, la grafología, la vexilología, la heráldica, etc. ¿Esperaríamos que a futuro, un jefe de prensa pudiera ser uno de nosotros? ¿que fueramos directores de cine o buscados como peritos en temas judiciales? ¿que se nos consultara ante un hallazgo arqueológico relacionado con símbolos o un sistema cominicativo? Creo que hoy no es así. ¿Cómo se llamaría tal ciencia? ¿hay mercado (espacio) para esto? ¿cómo sería el proceso de formación académica? Si esto nos parece un sueño, ¿por qué a un técnico en medicina (médico) le pueden llamar para asuntos forenses y arqueológicos, por ejemplo? Y sí, esto es un sueño, pero lo sueños son como las estrellas para el marinero antiguo en las oscuras noches: una guía para llegar a buen puerto.

Un abrazo,

EDUARDO GARCÍA
Amigo ADG

Sin ánimo de polemizar es preciso aclarar que el señor William Medellin no es Diseñador Gráfico de la
Universidad Nacional de Colombia o por lo menos no se encuentra entre los graduaduados registrados en los libros de la facultad, seria bueno que se hiciera la correción

avatar octubre 12, 2011 5:52 pm
Alejandro Rivera opina:

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